M. ROURA
BANYALBUFAR.- El
municipio de Banyalbufar ha reducido su
panorama político de 4 a 3 partidos.
Agrupació des Port des Canonge se
desintegrará tras 4 años de andadura.
Quizás sea porque este rincón municipal de
segundas residencias ha conseguido
solventar parte de sus reivindicaciones
desde el equipo de gobierno. Por otra
parte, las siglas de Independents per
Banyalbufar dejarán de concurrir a las
urnas. La marcha de su experimentada líder,
Bàrbara Bujosa, podría ser un factor de
peso. Sin embargo, algunos de sus
integrantes se presentarán bajo las siglas
del PSOE. El reto será, por tanto, para PP,
UM y PSOE.
Actualmente, este
entrañable pueblo de la Serra de
Tramuntana, que tiene menos de 500
habitantes, está gobernado por un pacto
entre PP-UM-APDC. Un pacto que se va
tensando a medida que se acercan los
comicios. Basta ver cómo el PP ha retirado
su apoyo al alcalde Mateu Ferrà (UM) en la
suscripción de un crédito de 190.000 euros
y en el movimiento de locales sociales. «El
próximo tendrá que ser un pacto entre
caballeros», ironiza, al respecto, el
primer edil.
Ésta ha sido una
legislatura muy volcada hacia el Port des
Canonge, que se ha rehecho y ordenado a
base de mucha inversión. También en materia
de aparcamientos, el municipio ha
habilitado espacios para los visitantes y
ha puesto fin al problema de la
inaccesibilidad turística. Un hecho
mejorado, además, por la polémica
ampliación de la carretera C-710 o la
futura mejora de la travesía de
Banyalbufar. Ante la falta de centro
escolar propio, tampoco ha venido nada mal
el nuevo recinto de juegos para los más
pequeños. Ni qué decir, del anuncio de
inversión para instalar la fibra óptica; un
hecho que permitirá que los
banyalbufarins reciban bien la
señal.
Como punto débil, cabe
destacar que el endeudamiento del
Consistorio es importante. Arrastra una
deuda de 500.000 euros y encabeza, según un
estudio económico realizado por el Consell,
la lista de los municipios más endeudados
si se habla de euros por habitante.
Asimismo, el municipio funciona todavía con
unas Normas Subsidiarias de 1986.
PP. La nueva cara de los populares
en Banyalbufar, Pere Salleras, quiere
impulsar un plan de embellecimiento del
municipio que incluirá el soterramiento del
cableado y la recogida puerta a puerta de
basura. Otro de sus proyectos más
ambiciosos consiste en que los propietarios
de las fincas arreglen los marges
caídos y sus safareig a través de
convenios con el Govern. Salleras quiere
eliminar el permiso de obras para jóvenes
menores de 35 años para rehabilitar sus
viviendas, instalar iluminación en el Port
des Canonge y construir una nueva
depuradora. También entra redactar unas
nuevas Normas Subsidiarias y promover
actividades extraescolares dirigidas al
conocimiento y recuperación del patrimonio
histórico y cultural del municipio.
UM. Mateu Ferrà, actual alcalde, volverá a
ser el líder de la lista en las próximas
elecciones. Su proyecto estrella consiste
en habilitar una gran sala polivalente que
albergue actividades culturales de todo
tipo. Este proyecto, según reconoce, estará
vinculado a la modificación de las Normas.
En clave electoralista, Ferrà afirma que
sus proyectos «beneficiarán a la mayoría de
los banyalbufarins»; por lo que no
estarán enfocados a núcleos determinados.
Para Ferrà el pacto que ha mantenido con el
PP durante está legislatura ha sido
«parcial» y afirma que uno de futuro tendrá
que ser «total».
PSOE. Manolo
Romero, quien encabeza la lista del PSOE,
tiene claro que en el pueblo el tema
infraestructuras está prácticamente
zanjado. Lamenta, en este sentido, que el
gobierno local se haya olvidado de
desarrollar actuaciones que vayan ligadas a
las personas. Y es justamente en la acción
social en la que se basa su proyecto
electoral. Otro de sus puntos básicos pasa
por redactar «de una vez» las Normas; una
actuación que, a su juicio, debería haber
solventado el actual gobierno local.