A. NAVARRO
MAÓ/MAHÓN.- «Si
la mayoría de nuestros jóvenes se emplean
en el sector de los servicios y de la
hostelería, ¿cómo es que no existe una rama
de formación profesional pública para
cocineros o someliers?». Reclamó el
mediático cocinero Ismael Prados, invitado
a participar activamente en la primera
edición de la muestra Cuinart
Menorca.
«En el momento de exigir,
tanto da un cocinero como un lampista, sin
embargo, es gratificante que la
administración secunde el esfuerzo del
sector de la gastronomía para impulsar un
turismo sostenible». Con estas palabras
Ismael Prados, autor de la Cocina para
solteros y presentador del programa de TV3
'La cuina de l'Isma', agradecía la
invitación a las demostraciones públicas
junto a renombrados cocineros como Juan
Pablo Felipe, del madrileño El Chaflán y
Jaume Font de Sa Punta, de Girona.
Barajando términos como los de
sostenibilidad y desestacionalización,
Ismael Prados argumentó el valor de la
cocina como elemento de transmisión de
valores culturales.
Y es que ésta es
la primera ocasión en la que el Govern
balear ha apostado por el apoyo a la
promoción de una gastronomía propia de la
Isla. Porqué Cuinart viene gestándose desde
hace cinco años en la feria de Es Mercadal.
Población del interior de la Isla que con
tan sólo 2.000 habitantes dispone de once
restaurantes abiertos durante todo el año.
Joan Vicenç Gomila, responsable del
Jeni, explica la reflexión del sector a
raíz de compartir la gestión del
restaurante y del hotel. «Necesariamente,
la oferta gastronómica debe complementar la
del sol y playa», asegura Joan Vicenç, «la
cuestión es que pueda disfrutar de nuestros
platos el 95 por ciento de las personas».
Ismael Prados destacó la importancia
de dar a conocer las peculiaridades de la
cocina menorquina por el seguimiento que
significa del desarrollo de la producción
de los productos autóctonos. En este
sentido se refirió a las denominaciones de
origen como garantía para la subsistencia
de ciertos productos y de ciertas prácticas
agrarias.
En cuanto a la formación
de los cocineros, Prados asimiló el oficio
de cocinero al del artesano, para lo cual
es preciso un aprendizaje y una larga
carrera junto a varios maestros.