El Govern ya ha expresado
públicamente su intención de aprobar el
decreto Cursach en los términos en
los que fue redactado inicialmente. Tan
sólo se ha introducido un retoque al anular
el aumento del límite de decibelios
permitidos que estipulaba el texto
inicial.
El resto de preceptos
se mantienen. Incluso el obligará a partir
de ahora a realizar las mediciones sonoras
desde los establecimientos vecinos «con las
puertas y ventanas cerradas». Esta cu
novedad constituye una contradicción con lo
que establece la actual ordenanza de Cort
que exige medir la música desde las
viviendas, restaurantes y hoteles situados
en los alrededores con las ventanas y
puertas abiertas¡.