MARCOS TORÍO
PALMA.- Hace apenas
tres semanas, el columnista Román Piña
Valls preguntaba a Maria de la Pau Janer en
una entrevista para EL MUNDO/ El Día de
Baleares si aceptaría ser la consellera de
Cultura en el gobierno de Matas.
El
rumor de su salto a la política, después de
los coqueteos, circulaba por los mentideros
culturales de la isla. «Matas no me lo ha
propuesto. Nunca me he dedicado a la
política. Ni me lo planteo. No creo que se
dé el caso», contestó entonces. La
respuesta revela -ahora que concurre en las
listas autonómicas del PP- que, o la
incorporación se ha gestado en muy poco
tiempo o Pau no tenía ninguna intención de
desactivar el golpe de efecto del President
incorporando un rostro de lo más
mediático.
Con la incorporación a las
filas del PP balear, la escritora se aleja
de la otra tentación política catalana:
Convergencia i Unió, partido al que ha
prestado en numerosas ocasiones su apoyo.
Volviendo a los mentideros, muchos eran los
que daban por hecho que la mallorquina
habría sido consellera de Cultura si Artur
Mas hubiera sido presidente de la
Generalitat.
Maria de la Pau Janer
nació en Palma en 1966 y pronto sintió la
llamada de la literatura. Su padre, el
también escritor Gabriel Janer Manila,
-como ella misma ha confesado- no veía con
buenos ojos que la primogénita se lanzara a
la jungla de lobos del mundo editorial, en
la que, a la larga, tan bien se ha
manejado. Pau se doctoró en Filología
Catalana y obtuvo una plaza como profesora
en la Universidad de las Islas Baleares
(UIB).
Su carrera literaria bilingüe
-catalán y castellano- ha estado bendecida
por los premios y no exenta de polémica. En
1989 obtuvo el Andròmina por L'hora dels
eclipsis y se hizo con el Sant Joan en
1993 por la novela Màrmara. El
Carlemany le llegaría en 1995 con
Natura d'anguila, mientras que se quedó
a las puertas del Sant Jordi -fue
finalista- en 1997 con Orient, Occident.
Dues històries d'amor. A partir de ahí,
la editorial de Lara fijaría los ojos en su
escritura otorgándole el Ramon Llull por
Lola en 1999. Revalidó la apuesta
alzándose con el finalista del premio
Planeta en 2003 gracias a Las mujeres
que hay en mí. Sólo tardó dos años en
resarcirse de haber sido la segunda y en
2005 se convertía en la ganadora del
Planeta más discutido de la historia con
Pasiones romanas.
El
veredicto del certamen literario mejor
dotado en España estaba todavía caliente,
cuando el escritor Juan Marsé arremetió sin
reparos contra la obra ganadora afirmando
que su nivel literario era «subterráneo» y
«poco logrado», entre otras lindezas. El
autor de Si te dicen que caí dejó su
puesto en el jurado y la promoción del
libro de Pau preparada para las ventas.
Ella aceptó las críticas elegantemente
-como una «anécdota» más- y emplazó a los
lectores. Nunca se habló tanto del premio,
aunque fuera mal. Los compradores desoyeron
a Marsé y Planeta sacó tajada.
Por lo
demás, Janer compagina su faceta de
escritora con la presentación del programa
Punt de trobada en la televisión
autonómica IB3. Está casada con el
psiquiatra Joan Corbella con quien ha
tenido una hija recientemente.