ISRAEL
RODRÍGUEZ
EIVISSA.- El
presidente del Consell Insular y candidato
a la reelección por el PP, Pere Palau,
criticó ayer, en declaraciones a este
periódico, la «doble moral» del Pacte
Progressista, tras la presentación de los
candidatos de la formación al Consell de
Eivissa y al Parlament. Palau reprochó a la
coalición izquierdista que «critique al
Partido Popular», cuando, a su juicio, «son
ellos los que tienen el amiguismo en
casa».
El dirigente juzgó los
diferentes casos polémicos suscitados
últimamente en torno al Pacte. Al respecto,
Palau destacó la gravedad de la implicación
del Ayuntamiento de Eivissa en una presunta
trama para empadronar sin papeles en
el albergue municipal, suceso destapado el
pasado viernes por este rotativo. «Donde
sólo pueden haber 20 empadronados hay más
de 120 y el Pacte dice que no pasa nada»,
lamentó Palau, que destacó que «si no llega
a ser por EL MUNDO el tema seguiría en el
juzgado sin que la sociedad lo conociera».
El candidato popular censuró
a su vez que el alcalde de Vila y aspirante
a la presidencia del Consell por el nuevo
pacto (PSOE-ExC), Xico Tarrés, defendiera
la actuación del edil de Urbanismo de su
equipo de Gobierno (Vicent Torres) diciendo
«que no pasa nada». Y añadió: «Tenemos que
el concejal de Urbanismo ha vendido una
parte muy importante de comestibles al
Ayuntamiento, y el alcalde dice que es un
ejemplo que ha dado este señor, porque,
como él dice, él vende temas de asuntos
sociales que los otros supermercados no
venden».
Palau dijo no querer
cuestionar la actuación de Torres, por
entender que «Eivissa es muy pequeña y se
pueden dar estas circunstancias». Sin
embargo, manifestó que «no es ético» que
«se monte un pollo, con denuncias en el
juzgado», por las facturas que el
Ayuntamiento de Santa Eulària abonó al
restaurante del que Paco Tur, concejal del
PP en el Consistorio, es
propietario.
El candidato
popular retomó la polémica acerca de
las afirmaciones de corte racista que,
presuntamente, Lurdes Costa pronunció en
contra de gitanos y murcianos: «Yo ni
siquiera nombré a Lurdes Costa en las
polémicas declaraciones de los gitanos y
los murcianos. Tiene la cola de paja y se
la enciende, y ahora dice que me va a poner
querellas sin haberla nombrado. Pero claro,
es que resulta que los que la escucharon sí
que lo saben».
Palau considera que se
trata de una «equivocación» de la teniente
de alcalde de Vila, y cree que lo mejor en
estos casos es «rectificar».
«Hay
que ser un poco más humilde. Todos nos
podemos equivocar en política, y yo el
primero. He tenido que rectificar cosas y
he pedido perdón cuando lo he tenido que
hacer», aseguró.
En cuanto al
«conflicto de intereses» al que aludió el
pasado viernes el ex ministro Abel Matutes,
por el parentesco entre Lurdes Costa y el
gerente de la empresa concesionaria de
limpieza de Vila, Cespa, el máximo
dirigente insular dejó claro que no van a
emprender ningún tipo de acción en contra
de la concejal.
«No somos tan
miserables», manifestó Palau, quien, no
obstante, afirmó que «tendrían que dar
explicaciones».
Palau defendió a su
vez la «honradez» y la «solvencia» de la
empresa Islasfalto, y aclaró que la
compañía «lo único que hizo fue «participar
en un 2% de toda la oferta de obra que ha
tenido el Consell durante cuatro años».