INDALECIO RIBELLES
PALMA.- La
Comisión de Gerencia de Urbanismo concederá
hoy la licencia modificada del proyecto de
obras del Teatro Principal legalizando las
irregularidades cometidas por el Consell de
Mallorca en el transcurso de los trabajos
de restauración de este edificio. De esta
forma, la institución insular obtiene el
visto bueno inicial al nuevo proyecto al
que la Comisión de Centro Histórico le dio
su beneplácito inicial hace 15 días.
Con ello, la administración insular
inicia los trámites para regularizar las
ilegalidades cometidas en el proyecto de
obras de un recinto que, como ayer
aseguraban ya en Cort fuentes oficiales, no
contará para el día previsto para su
inauguración (20 de abril) con las
licencias legales pertinentes que permitan
su apertura al público.
A falta de
sólo 9 días para su puesta de largo, el
Consell no tiene ya tiempo material para
cumplimentar y tramitar todos los permisos
que precisa para abrir el recinto en la
fecha anunciada. La razón para este retraso
reside en las irregularidades cometidas en
el transcurso de unas obras que fueron
denunciadas por el vecindario de la plaza
Mayor de Palma, directamente afectado al
ubicarle el Consell las torres de
refrigeración y los compresores de aire
acondicionado del recinto frente a sus
viviendas, y en un lugar diferente al que
recogía el proyecto original.
Abrir sin permisos
Las
consecuencias de esta modificación
unilateral del proyecto en el transcurso de
las obras son que el Consell, si no da
marcha atrás, abrirá este escenario la
próxima semana sin contar con la licencia
pertinente de instalación, el final de
obras y el correspondiente permiso de
apertura y funcionamiento.
A
falta de 9 días para el acto inaugural, los
técnicos de Cort no tienen ya tiempo
material para cumplir todos los trámites y
dar el visto bueno final al expediente de
las obras de restauración del teatro
Principal.
Y ello pese a que la
Comisión de Centro Histórico dio vía libre
el pasado 20 de marzo a la legalización de
las irregularidades cometidas, pese a que
el Consell no se ha ajustado en lo
ejecutado al proyecto original, y la
edificación supera en altura el máximo
previsto en las ordenanzas.
En vez
de obligarle al Consell reubicar las
polémicas torres de refrigeración en el
lugar donde las dibujaba el proyecto
inicialmente tramitado, la Comisión
municipal autorizó la modificación de esta
instalación. Hoy la Gerencia de Urbanismo
le concede licencia a la modificación que
ha realizado Munar en el transcurso de las
obras, legalizando lo que no aparecía sobre
plano.
El proyecto de instalación,
actualmente en trámite, seguirá un trámite
similar al de obra y está ahora a falta de
escasos días para que Cort le dé el visto
bueno que, posteriormente, le debe otorgar
también el propio Consell.
Antes de
obtener el certificado de fin de obras, un
técnico municipal deberá de personarse en
el recinto teatral y comprobar que el nuevo
proyecto modificado se ha ejecutado de
forma adecuada, que no se han realizado
nuevos cambios como los efectuados y ahora
corregidos para, posteriormente, si es así,
tramitar y obtener la correspondiente
licencia de apertura y funcionamiento del
recinto. Sólo este último paso se tarda más
de un mes en cumplimentarlo, por lo que el
Consell no tendrá tiempo material para
abrir esta instalación con todos los
permisos en regla.
Ahora habrá que
ver cuál es la reacción de la presidenta
del Consell, Maria Antònia Munar, máxima
autoridad de una administración encargada
de velar por el cumplimento de la legalidad
urbanística.
Hasta la fecha de hoy,
la reacción de Munar y de la responsable de
Cultura del Consell, Dolça Mulet, ha sido
la de negar las irregularidades de las
obras del Principal e, incluso, rechazar
que se hubiera cometido ninguna ilegalidad,
ni que se hubieran paralizado parcialmente
como decretó Cort el pasado verano.