INDALECIO RIBELLES
PALMA.-
El servicio de megafonía de todos los
autobuses de la EMT que informa a los
usuarios de las paradas de cada trayecto
funcionará, exclusivamente, en catalán.
Desde el pasado día 2 de abril, y por orden
expresa del presidente de la EMT, Álvaro
Gijón, los vehículos del transporte público
de la capital han pasado a utilizar sólo el
catalán en sus informaciones al usuario.
Por ahora, lo hacen los coches de los dos
principales servicios, 19 vehículos de las
líneas 3 y 15, y en los próximos días, la
novedad se generalizará, si no hay
rectificación, al resto de la flota, que
dejará de emitir sus informaciones en
castellano para hacerlo sólo en catalán.
Ayer desde la dirección de la EMT se
razonaba el uso exclusivo del catalán por
la imposibilidad de utilizar ambas lenguas
en el corto espacio de tiempo que hay para
avisar al usuario de la proximidad de la
parada.
«Si tuviéramos que usar
castellano y el catalán se pasaría la
parada y no habríamos acabado de dar la
información», justificaban fuentes
oficiales de la empresa. Hasta la semana
pasada, los autobuses de la EMT utilizaban,
exclusivamente, el castellano en sus
informaciones al usuario. El sistema
informático de atención al público (SIO) no
tenía incorporada la lengua catalana en su
servicio estándar, a diferencia del
castellano, inglés y hasta el chino. Cort
tenía que encargar su contratación
expresamente, y así lo hizo el año pasado,
el Consistorio palmesano tras las presiones
sufridas desde los partidos de la oposición
(desde el PSIB de Antoni Roig al grupo de
EU/EV liderado por Eberhard Grosske pasando
por el PSM) y las plataformas nacionalistas
que exigían el uso de la lengua catalana en
el transporte público.
Tenían a su
favor la Ley de Normalización Lingüística
cuyo incumplimiento por la dirección de la
EMT, hasta la fecha, como ayer recordaban
desde la dirección de la empresa, se había
traducido en la interposición de numerosas
denuncias por parte de colectivos
catalanistas incluyendo notificaciones
desde la propia Conselleria de Cultura del
Govern, instando al uso del catalán en la
megafonía.
El problema es que ahora
la situación es la opuesta y la flota de
vehículos ha pasado a utilizar, 19
vehículos ya lo hacen, sólo el catalán.
Acuerdo del Pleno
El
giro lingüístico de 180º se ha producido
tras el último Pleno municipal del mes de
marzo donde las dos formaciones que
conforman la coalición electoral Bloc
Nacionalista (EU/EU y PSM) insistieron
al presidente de la EMT, el edil Álvaro
Gijón, en este sentido. En concreto,
exigieron al teniente de alcalde el
cumplimiento de un acuerdo aprobado por
unanimidad por todos los partidos en el
Pleno de Cort de septiembre de 2005, en el
que se instaba al Ayuntamiento a introducir
el catalán (aunque no a eliminar el
castellano) en la megafonía de la EMT. Los
nacionalistas del PSM no han cesado de
recordar a Cort que, desde la puesta en
marcha del servicio de megafonía en los
autobuses del transporte público, este
servicio sólo había funcionado,
exclusivamente, en castellano y se instaba
a imitar a Serveis Ferroviaris que usa el
castellano, inglés y catalán.
A
diferencia del tren, el problema para
compatibilizar varios idiomas en los
autobuses de la EMT es el corto espacio de
tiempo que hay entre parada y parada. Pero
la decisión de Cort de incluir el catalán
en la megafonía estaba adoptada ya desde el
año pasado.
De hecho, la empresa
concesionaria del mantenimiento de la
megafonía aprobó para tal fin un estudio a
finales del mes de junio pasado para
incluirlo.
La introducción de este
servicio se iba a realizar en un plazo
breve de tiempo, aunque no de forma
inmediata como ha ocurrido, finalmente,
toda vez que la EMT ya había aprobado el
trámite administrativo requerido para la
aprobación de su presupuesto.