La delincuencia se dispara en Baleares
durante la temporada alta atraída por la
gran cantidad de turistas que vienen a las
Islas. En cambio, no ocurre lo mismo en
temporada baja, como demuestran las tasas
de criminalidad, que, sin esta población
flotante, han descendido un 1,3% en el
último año en el archipiélago. Mientras que
en todo el Estado experimentaron un aumento
de un 0,2%.
La diferencia es muy
acusada. Mientras los meses de enero,
febrero, marzo, abril, noviembre y
diciembre la cifra alcanzó los 27.230
delitos y faltas, la situación se
contrapone en temporada alta. En los meses
de mayo, junio, julio, agosto, septiembre y
octubre la delincuencia se disparó a las
46.139 infracciones. Esto supone un 68,9%
más.
El delegado del Gobierno en
Baleares, Ramon Socías, insistió, durante
la presentación de los últimos datos de
delincuencia en Baleares, en la
«influencia» que supone la población
flotante en las cifras de delincuencia en
el archipiélago. «La incidencia de 12
millones de visitantes es clara», afirmó
Socías.
En este sentido, Socías
atribuyó a una desviación las cifras que
señalan que las Islas lideran la tasa de
criminalidad nacional con 78,8 infracciones
por cada 1.000 habitantes. De acuerdo con
estas estadísticas, Baleares se sitúa 18
puntos por encima de la media nacional, que
se sitúa en 50,7 delitos por cada millar de
habitantes.
El delegado del Gobierno
Central en las Islas salió al paso de estas
estadísticas, que sitúan a Baleares como la
comunidad con más delitos por millar de
habitantes. En este sentido, Socías resaltó
que el descenso se produce en un momento en
el que se registra un incremento de la
población.
Respecto al balance de los
últimos cuatro años, el descenso de los
delitos y faltas es mucho más acusado.
Buena prueba de ello es que pasaron de ser
81.693 en el archipiélago en el año 2003 a
73.459 en el año 2006.
Este
incremento que produce el turismo en el
número de delitos será otro de los temas
que analizará el programa IB
Confidencial, producido por EL MUNDO TV
y dirigido por la periodista Ana Barcos.
Las cámaras del programa reproducirán la
cruda realidad de la delincuencia en las
Islas.