Lograr cinco victorias consecutivas como
local, hacen que cualquier equipo salga de
las posiciones cercanas al descenso y pueda
mirar la Liga con una perspectiva de
tranquilidad absoluta. Los quince puntos
consecutivos logrados por el Mallorca en el
Ono-Estadi le sitúan a media tabla, a nueve
del descenso y a once de Europa, y le
permiten empezar a planificar, con absoluta
tranquilidad, la próxima
temporada.
Frente al Getafe, el
partido se empezó a ganar durante la
semana. Bernd Schuster se enfadó con Güiza
por declarar que estaría encantado de venir
a jugar en el Mallorca la próxima temporada
y lo dejó, al igual que a Casquero, en el
banquillo. Estas decisiones ayudaron al
conjunto de Gregorio Manzano, puesto que el
Getafe salió totalmente descentrado al
terreno de juego.
En siete minutos,
Víctor y Jankovic dispusieron de ocasiones
de 1x1 frente a Abbondanzieri, por errores
imperdonables de sus centrales, que
hubieran podido decidir el encuentro a
favor del Mallorca como ya sucedió el día
del Betis. A partir de ese momento, el
encuentro se trabó, se convirtió en un
partido muy táctico, igualado, con mucha
presión, poco juego y pocas ocasiones de
gol.
Ya en el segundo tiempo, el
Mallorca abrió el marcador con un gol de
Nunes, tras la ejecución del
"Caño" Ibagaza de una falta
lateral. Esta situación cambió tácticamente
el partido. Manzano leyó con rapidez el
juego y sustituyó a Basinas por Jankovic,
situó a Ibagaza por detrás del delantero
(Víctor), Arango pasó a la izquierda y
Pereyra y Basinas formaron un doble pivote
defensivo, con una especial atención del
griego sobre Casquero.
Además,
retrasó unos metros la línea de presión y
le concedió la posesión al Getafe para
esperarlo en mediocampo y salir al
contraataque. A partir de los cambios
tácticos de Manzano, el Mallorca controló
el partido, el dominio del Getafe fue
ficticio y en ningún momento mereció
empatar el encuentro.
En los
instantes finales del partido, Manzano dio
entrada a Óscar Trejo al terreno de juego.
En solo cinco minutos, el argentino dio
muestras de su clase y despertó las ganas
en la afición rojilla de verlo más tiempo
sobre el terreno de juego.
Ahora, con
la posición tan cómoda que tiene el
Mallorca en la tabla clasificatoria, la
secretaría técnica podrá programar con
tiempo los fichajes de la próxima temporada
y rastrear el mercado nacional e
internacional con la tranquilidad de saber
que esta temporada han hecho bien las
cosas, como demuestra la clasificación.