MARCOS TORÍO
PALMA.- La Fundación
Biodiversidad del Ministerio de Medio
Ambiente y el Consell de Mallorca han
convocado un concurso de ideas para
recuperar y poner en valor el lugar
histórico compuesto por las posesiones del
Archiduque Luis Salvador en los municipios
de Valldemossa y Deià.
Los proyectos
pueden presentarse hasta el 17 de julio en
la sede de la Fundación Biodiversidad
(calle Fortuny, nº7, 28010 de Madrid). La
organización premiará con 30.000 euros y la
redacción del proyecto definitivo al primer
clasificado. El segundo se recompensará con
15.000 euros, el tercero obtendrá 7.000
euros, mientras que la cuarta y quinta idea
seleccionadas recibirán 3.000
euros.
Gestión e
inversión
Las propuestas deberán
incluir los datos de gestión e inversión
para la restauración de, al menos, dos
caminos y de los bienes que se incluyan en
su recorrido, entre los que existen una
cuarentena de miradores y merenderos,
además de una docena de capillas. La cifra
total recoge 64 inmuebles catalogados de
los que 18 están declarados Bien de Interés
Cultural (BIC).
La base para el
trabajo de los concursantes será el plan de
protección de fincas elaborado por la UIB
entre 2000 y 2002, que aglutina las fincas
compradas por el Archiduque durante su
estancia en la Isla en el siglo XIX, según
explicó la directora de la Fundación
Biodiversidad, María Artola.
Las
posesiones sobre las que pueden presentarse
los proyectos son Sa Pedrissa, Son Marroig,
Miramar, S'Estaca -propiedad de Michael
Douglas-, Sa Font Figuera, Sa Torre, Son
Ferrandell, Ca'n Costa, Son Galceran, Son
Gallard, Son Moragues y Son Gual. En total
ocupan una superficie de 1.756 hectáreas y
un 70% de ellas se encuentran en Áreas
Naturales de Especial Interés
(ANEI).
El conseller de Medio
Ambiente del Consell de Mallorca, Miquel
Borràs, explicó que el 90% de estos
territorios está en manos privadas, por lo
que el apoyo de los propietarios resultará
imprescindible para acometer los proyectos.
Borràs confía en la voluntad de los
particulares para alcanzar acuerdos de
financiación mixtos -la administración
correría con la mano de obra y el dueño con
los materiales- y un régimen de visitas que
permita a los turistas conocer los
elementos patrimoniales, artísticos,
paisajísticos y culturales presentes en los
caminos.
El conseller plantea
solicitar ayudas a la Unión Europea y a
otros organismos con el objetivo de
recuperar los bienes de las posesiones en
un periodo, a largo plazo, de hasta diez
años.
La presidenta de la Asociación
Amigos del Archiduque, Catalina Montserrat,
mencionó algunos de los monumentos que se
encuentran en un avanzado estado de
deterioro como es el caso de la capilla de
Ramon Llull, destruida por un rayo en 1974.
Treinta años después no ha encontrado la
implicación pública y privada como para
levantarse nuevamente frente al mar de la
Serra de Tramuntana.