MARIONA CERDÓ
PALMA.- La
Conselleria de Presidencia firmará un
convenio con la empresa transportista Salas
Simó para que cincuenta camiones de
mercancías circulen por las Islas con un
lema anti violencia doméstica impreso en
sus remolques. Parla, denúncia, planta
cara al maltractament y Junts
eradicarem la violència de gènere serán
las dos frases que se podrán leer en la
parte lateral y trasera de los camiones,
que difundirán estos mensajes mientras
lleven a cabo sus actividades habituales de
transporte.
El objetivo de la
Conselleria de Presidencia es firmar
convenios parecidos con otras empresas
transportistas para llevar a cabo una gran
campaña de publicidad en contra de la
violencia doméstica. El acuerdo con Salas
Simó es, según la consellera de este
departamento del Govern, Rosa Puig, «un
importante primer paso» encaminado en esta
dirección.
Se trata de camiones de
gran tonelaje que circularán por las cuatro
islas del Archipiélago difundiendo un
mensaje que, a juicio de la consellera,
anima a las víctimas de malos tratos a
denunciar su situación y también conciencia
a los ciudadanos de que la violencia
doméstica es un problema de toda la
sociedad y no tan sólo del hogar donde se
produce.
Aunque aún faltan algunos
retoques antes de firmar el convenio, Puig
prevé que la materialización del acuerdo se
producirá a mediados o finales de este mes
de abril. La Conselleria ha llevado a cabo
esta iniciativa a través de la Fundación
Balear contra la Violencia de Género, un
organismo que funciona a partir de
donaciones de empresas privadas con el
objetivo de impulsar medidas para erradicar
el fenómeno de los malos tratos.
La
Fundación ha llevado a cabo varios
proyectos con esta misma finalidad desde
que empezó su andadura hace aproximadamente
dos años. El más conocido ha sido sin lugar
a dudas la implantación de las pulseras de
prevención del maltrato, que funcionan en
las Islas desde el pasado mes de
febrero.
De hecho, este periódico
publicó ayer que los jueces de Baleares ya
han mandado colocar pulseras anti malos
tratos a cinco agresores de las Islas. Así
se lo ha comunicado el propio Juzgado de
Violencia contra la Mujer a la Conselleria
de Presidencia, que lleva un seguimiento de
la implantación de estos dispositivos para
proteger a las víctimas.
Puesta en
marcha
La Fundación contra la
Violencia de Género proporcionó en octubre
de 2006 un total de 25 equipos anti malos
tratos a los jueces de Baleares de los que
ya se implantaron dos en febrero de este
año. La puesta en marcha de tres brazaletes
más supone la entrada en funcionamiento del
20% de los dispositivos existentes. De
todos modos, la Administración está
dispuesta a proporcionar tantos kits
anti maltrato como sean necesarios en caso
de que los jueces demandaran más
equipos.
Antes de entregar los
brazaletes a los juzgados, técnicos del
Govern se pasaron un año comprobando que
todo el sistema, diseñado en un principio
para la Comunidad de Madrid, era también
adecuado para el archipiélago balear.
Varios trabajadores de las consellerias de
Presidencia e Interior recorrieron todos
los municipios de Baleares, calle por
calle, para cerciorarse de que la cobertura
de los equipos no fallaba en ningún lugar.
Incluso bordearon en barca toda la costa de
las cuatro islas que componen el
Archipiélago.
En en la implantación
de los brazaletes anti maltratadores quien
lleva la voz cantante es la Comunidad de
Madrid. Fue la Consejería de Servicios
Sociales de esta autonomía la que firmó un
convenio con una empresa israelí que ha
permitido la llegada a España de las
pulseras contra la violencia doméstica. Y
también es la que ha decidido ceder
gratuitamente varias unidades a Baleares.
En su día, la Comunidad de Madrid compró
150 pulseras a la mencionada empresa
israelí, que ha sido la que ha diseñado los
brazaletes.
Cabe aclarar que los
jueces no aplican esta medida en todos los
casos de malos tratos. Estudian el perfil
de cada agresor y sólo le obligan a llevar
la pulsera cuando lo consideran necesario.
Las administraciones autonómicas de Madrid
y Baleares financian y proporcionan el
servicio y después son los juzgados los que
deciden con total libertad si quieren
aplicarlo y en qué casos hacerlo.
Los
agresores deben llevar la pulsera de forma
preventiva hasta que se celebre el juicio.
Hasta ese momento, los acusados se
encuentran en libertad provisional y
obligados a llevar el brazalete, que alerta
al servicio de emergencias del 112 en el
caso de que se viole la orden de
alejamiento.