INDALECIO RIBELLES
PALMA.- El
Colegio de Arquitectos de Baleares que fue
parte activa y definitoria en el resultado
final del concurso para la edificación y
venta del solar público de Can Domenge por
parte del Consell de Mallorca desconoce
ahora el solar, los planos y hasta el
proyecto arquitectónico que resultó ganador
de una convocatoria que liquidó a mitad de
precio los 52.000 metros cuadrados de
terreno que lo componían.
Así se
deriva de la respuesta ofrecida por la
Junta de Gobierno de esta entidad al
Juzgado de Instrucción número 12 que
tramita la querella de Núñez y Navarro
contra la administración insular presidida
por Maria Antònia Munar por la enajenación
de estos terrenos públicos a una empresa
que ofrecía la mitad de dinero (30
millones) que la entidad presidida por el
ex presidente del F.C. Barcelona (60
millones).
Una vez admitida a
trámite la querella, que se encuentra en
estos momentos en fase de diligencias
previas, el juzgado ha requerido al Colegio
de Arquitectos una valoración económica de
los terrenos y si el plazo estipulado en
las bases del concurso era suficiente. La
respuesta del secretario del Colegio de
Arquitectos, Pere Rabassa, no ha podido ser
más sorprendente.
Según se recoge en
la misiva, con fecha de salida de 28 de
marzo, Rabassa indica al juez que para
poder emitir un informe de los puntos
solicitados «se precisa disponer de la
siguiente información», expone. Entre los
documentos que dice precisar para hacer una
valoración cita, «en primer lugar, un plano
de situación, superficie y conjunto de
parámetros urbanísticos, según las bases
del concurso del solar denominado Can
Domenge», indica en su escrito la dirección
de esta entidad.
En segundo lugar
este colectivo indica al juez que necesita
«información sobre el proyecto
arquitectónico que se adjudicó el concurso
de Can Domenge, y que elementos concretos
deben ser objeto de valoración antes de su
efectiva concreción», se señala.
Es
decir el Colegio de Arquitectos de Baleares
afirma desconocerlo todo del solar, del
concurso del Consell y hasta del proyecto
ganador, algo más que chocante cuando esta
entidad tuvo un papel clave en la
resolución del mismo.
Los
arquitectos deciden
De hecho
Munar consiguió frenar una demanda
anunciada del Colegio de Arquitectos contra
su pelotazo en Can Domenge, tras
montar un jurado paralelo en el que estaba
representada esta entidad y que otorgó el
45% de la puntuación del certamen.
Un jurado cuyos integrantes fueron
designados por el Colegio de Arquitectos de
Baleares que ahora dice desconocer donde
está el solar y qué proyecto resultó
ganador.
Esta asociación presidida
por Luis Corral nombró a los dos
arquitectos de prestigio que valoraron las
13 propuestas presentadas, Jordi Garcés y
Jaume Coll y, por si fuera poco, nominó a
Juan Morell, miembro de la junta directiva
del colegio como vocal del concurso. Garcés
aceptó la invitación del Colegio de
Arquitectos de Baleares para integrar el
tribunal del certamen en calidad de
arquitecto de reconocido prestigio de
ámbito nacional. Curiosamente, Garcés
diseñaba, en esos momentos, junto al
francés Jean Nouvel la propuesta para
remodelar la fachada marítima de Valencia.
Munar adjudica
Una vez
reunido este jurado nominado por el Colegio
de Arquitectos la máxima puntuación se la
llevó Jean Nouvel que obtuvo la máxima
puntuación posible en esta parte de la
convocatoria (45 puntos) situando a su
candidatura, liderada por el constructor
Pedro Ferrá Tur, como la virtual ganadora.
Posteriormente, Munar bendijo este proyecto
como ganador pese a que ofrecían 30
millones de euros por los terrenos, la
mitad de lo que daba otro de los trece
concursantes, Núñez y Navarro.
Por
tanto el conocimiento del Colegio de
Arquitectos de Baleares sobre todo lo
relativo al proyecto ganador, solar y
concurso es pleno al ser parte activa,
decisiva y decisoria en la resolución final
del mismo. Una convocatoria donde tuvieron
un protagonismo público notable ya que esta
entidad pasó en apenas 24 horas de querer
impugnarla a darle el visto bueno, tras
proponerles Munar que tuvieran un peso
decisivo en la elección del proyecto
ganador.
Semanas después de que el
Pleno del Consell adjudicara la venta del
solar de Can Domenge, el Consell rescataba
una petición realizada por el Colegio de
Arquitectos en 2004 e iniciaba los trámites
para la catalogación del edificio de
Gesa.