Para el capitán del Pacific Princess,
Antonio Bata, el puerto de Maó no es nuevo.
«Ya lo conozco desde hace años», explicó
ayer. A su juicio, la ciudad reúne todas
las condiciones que requiere el turismo de
cruceros: buena temperatura y una isla no
muy grande que ofrece calidad y confianza a
los turistas. Aun así, el capitán remarcó
que se tienen que impulsar iniciativas para
crecer continuamente. Antoni Bata explicó
que la seguridad, la limpieza y la calma
son tres características que el turista de
cruceros valora especialmente. «Cuando
vienen están de vacaciones, tienen ganas de
descansar», afirmó.
El capitán se
reunió ayer con responsables de Autoridad
Portuaria, del Ayuntamiento de Maó, del
Consell, de las fuerzas y cuerpos de
seguridad así como con representantes de
empresas turísticas. Tras intercambiar
regalos de agradecimiento, el capitán se
interesó por el turismo que visita Menorca.
Pero también preguntó por la eslora máxima
que permiten las dimensiones del puerto.
Los representantes de Autoridad Portuaria
le explicaron que sólo pueden atracar en
Maó buques con una eslora máxima de 232
metros aunque el Plan Director del puerto
está estudiando alternativas. Entre ellas,
construir una terminal exterior en Cala
Figuera, donde actualmente se realiza la
descarga de combustible.