MAÓ/MAHÓN.- El PP de Menorca denunció
ayer el «enésimo acto de violencia» que ha
sufrido. En este último caso se trata de
una pintada que apareció el pasado viernes
en los cristales de la fachada de la sede
insular, situada en Maó. En la pintada
aparecía la expresión Se Traspasa. Los
populares condenaron el acto que responde a
«actitudes intransigentes y poco
respetuosas con la pluralidad de ideas y la
vida en democracia».
En este
sentido, recordaron que el actual sistema
político occidental se caracteriza por
permitir la disparidad de criterios, ya
que, añaden, «es la diversidad y el
racional intercambio de opiniones y
argumentos lo que enriquece una cultura y
una sociedad». Asimismo, el PP lamentó «una
vez más ser víctimas de individuos que
nadie tienen que ver con el sistema
democrático que nos rige».
La última
vez que la sede del PP sufrió un ataque fue
el pasado mes de enero. En aquella ocasión,
los mismos autores reconocieron su
implicación en el acto. Se trataba de 50
jóvenes que representan a una asociación de
recién creación llamada Joves per la
Defensa del Territorio que empapelaron la
sede con carteles que rezaban «Pprou
destrucció del territori».
Los
populares condenaron entonces la
agresión a su sede por parte de «radicales
de izquierdas». Además, en aquella ocasión
lo denunciaron ante la policía al
considerar que el ataque podría vulnerar el
artículo 626 del Código Penal, que
establece penas de arresto de uno a tres
fines de semana.