MARTA CUNILL
MAÓ/MAHÓN.-
Eran las nueve de la mañana cuando el
crucero Pacific Princess atracó en el
puerto de Maó. Un poco más tarde
desembarcaron los pasajeros más
madrugadores. Una vez en tierra se
encontraron con informadores turísticos,
taxis y autobuses. Algunos subieron al bus
y se fueron hasta Ciutadella. Otros se
quedaron en Maó. Sesenta comercios se
habían comprometido a abrir sólo para
ellos. A pesar de que no lo hicieron todos,
los cruceristas pudieron disfrutar de un
centro de la ciudad con algún bar y alguna
tienda abiertas.
En un crucero en el
que caben 710 pasajeros viajaban 680. Es
decir, estaba prácticamente lleno. La
mayoría eran españoles aunque también había
ingleses y portugueses. El Pacific Princess
zarpó el pasado lunes por la tarde de
Valencia. Navegó hasta el miércoles, que
llegó a Roma, pasó después por Livorno,
Niza y Córcega y ayer llegó a Maó.
Los turistas encontraron, una vez en
tierra, unos folletos editados por el
Ayuntamiento de Maó en los que se ofrecía
información sobre la ciudad. En una de las
octavillas se podía leer una relación de
los 60 comercios que se comprometieron a
abrir. No lo hicieron todos al ser domingo
de Ramos. Pero lo harán, presumiblemente,
durante el puente de mayo cuando, con
nuevos turistas, el Pacific Princess
atraque de nuevo en el puerto de Maó.
El Ayuntamiento ofreció a los
cruceristas una visita guiada al Teatre
Principal, al claustro del Carmen, al museo
de Menorca y a la iglesia de Santa Maria,
donde pudieron observar un órgano de1802.
La concejal de Comercio y Turismo, Maria
Sintes, reconoció que, al ser la primera
vez que se organiza un dispositivo de estas
características, el Consistorio todavía no
sabe qué es lo que necesitan exactamente
los cruceristas.
En este sentido,
explicó que algunos de los turistas del
crucero le le habían manifestado la
necesidad de disponer de coches de
alquiler. Ayer, sólo una empresa de este
tipo abrió sus puertas. Sintes se
comprometió a que el próximo domingo al
menos una más ofreciera vehículo de
alquiler.
Comercios
abiertos
Un domingo cualquiera
cuando residentes y visitantes pasean por
el centro de la ciudad se encuentran con
todos los comercios cerrados. Ayer no.
Algunos decidieron abrir sólo para los
cruceristas. Y ello a pesar de que la
responsable de una tienda aseguró que con
lo que gana durante la semana no le haría
falta abrir los domingos. Sin embargo,
abrió al considerar que la imagen de la
ciudad mejora si los cruceristas pueden
encontrar tiendas abiertas. Su valoración
sobre el primer día no era para tirar
cohetes aunque aseguró que el próximo
domingo volverá a abrir las puertas de su
comercio.
En el Pacific Princess
viajaban esta semana sobretodo familias.
Una responsable del crucero explicó que, al
ser Semana Santa, el turismo familiar es el
más numeroso. Aun así, señaló que durante
el resto del año son pasajeros del Pacific
Princess especialmente parejas que deciden
pasar su luna de miel navegando. Pero
también viajan algunos jóvenes. De hecho,
afirmó que la pasada semana el crucero
estaba lleno de un grupo de estudiantes que
hacían su viaje de fin de curso.
Depués de las vacaciones de Semana
Santa, la demanda para viajar en crucero
desciende levemente. Sin embargo vuelve a
subir enseguida. En agosto, por ejemplo, ya
está todo lleno aunque en septiembre baja
de nuevo. Entonces, explicó una de las
responsables del crucero, los pasajeros
son, mayoritariamente, gente mayor.
El próximo domingo el Pacific
Princess atracará de nuevo en el puerto de
Maó. Cada uno pondrá de su parte para
conseguir que los cruceristas disfruten de
la ciudad y de la Isla en general.