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EL MUNDO OPINA
Ecosistemas afectados
El Mediterráneo es una de las zonas más
afectadas por el cambio climático cuyos
efectos se perfilan con mayor intensidad en
el archipiélago balear. Así se desprende
del nuevo Informe del Panel
Intergubernamental para el Cambio Climático
(IPCC) presentado el pasado viernes en
Bruselas. Mientras que en los próximos 100
años la temperatura global del planeta
subirá dos grados centígrados, las
previsiones para Baleares hablan de una
subida de entre 4 y 7 grados centígrados.
Asimismo, los efectos sobre los ecosistemas
mallorquines ya se están notando. En
s'Albufera se ha detectado en los últimos
meses una migración de aves irregular, con
descensos en la afluencia de avefrías,
ausencia de ocas y gansos, y un crecimiento
de hasta el 150% en la llegada de patos y
cercetas como consecuencia del invierno
atípico que ha vivido Europa, un invierno
que ha propiciado que algunas especies ni
siquiera emprendiesen el viaje. También se
han detectado en la costa balear invasiones
de medusas atípicas en esta época del año.
Curiosamente, y contra lo que se presume de
antemano a tenor de los estereotipos que
habitualmente se manejan, ha tenido que ser
un conseller del PP, Jaume Font, el primero
en tomarse en serio no sólo la existencia
del cambio climático -como había hecho
Margalida Rosselló pero sin llegar a
concretar ninguna medida al respecto- sino
en empezar a plantearse qué podemos hacer
para minimizar sus efectos.
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