TOLO PAYERAS
PALMA.-Un año más la
procesión del Sant Crist de la Sang
discurrió el pasado viernes por las
céntricas calles de Palma con una gran
concurrencia de público, pero inferior en
número al pasado año.
El tiempo
amenazante de lluvia y el frío reinante en
nuestra ciudad unido, además, al largo
puente del Viernes Santo al Lunes de Pascua
provocaron una menor participación de
cofrades y una menor asistencia de público.
No obstante, contó con unos espectadores de
excepción: los Duques de Lugo y de Palma
con sus hijos, quienes se colocaron
discretamente en la Costa de la Sang para
presenciar el desfile. Lo consiguieron a
medias, pues la impaciencia de los niños
provocó que se marcharan sin poder ver el
paso del Sant Crist de la Sang, una imagen
que volvía a procesionar este año en
Viernes Santo a causa de la suspensión del
pasado jueves por la lluvia.
También
hubo cambios en el horario de inicio. La
procesión arrancó a las 20.00 horas en
lugar de a las 19.00. Trompetas y timbales
anunciaban el inicio de la procesión y, tan
sólo unos minutos después, los caballos de
la Policía Montada bajaban la Costa de la
Sang al paso de los redobles dels Tamborers
de la Sala.
Les seguían una nutrida
representación de penitentes libres, o sea,
que no pertenecen a ninguna cofradía, pero
a unos metros ya se divisaban los primeros
cofrades de las hermandades de Santa
Caridad y Beato Junípero Serra y la de
Jesús del Gran Poder, con el Paso Jesús del
Gran Poder acompañados de la banda de
tambores y
cornetas.
Majestuosidad
Con caperuza de terciopelo verde y con su
estandarte al frente, seguía la cofradía de
Nuestra Señora de la Esperanza. El paso
portado de veintiocho costaleros bailaba
con toda majestuosidad al son de la
agrupación musical de la propia hermandad.
El paso, uno de los más bellos de la
procesión, es obra de Viladomat y fue
costeado por la señora Leonor Servera,
esposa del financiero Juan
March.
Santa Mónica con su brillante
banda de música y su paso Cristo del Amparo
camino de Getsemaní y la hermandad de
Nuestra Señora del Socorro -dos cofradías
fundadas en esta última década- eran
precedidas por Jesús del Buen Perdón y
Nuestra Señora de las Angustias. Esta
hermandad fue fundada en 1988 y cuenta con
dos pasos: Jesús del Buen Perdón y Nuestra
Señora de las Angustias que desfilaron al
son de la agrupación musical del mismo
nombre.
Nuestra Señora de la Merced
precedía a la Venerable Cofradía de
Santiago que desfilaron portando los Pasos
Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén y el
segundo Paso denominado Cristo de las Siete
Palabras. El orden procesional lo seguía la
Hermandad de Penitentes de la Sagrada Cena
y Nuestra Señora de la Salud, cuya imagen
destacaba al ser portada con andas bajo
palio a hombros de costaleros, luciendo con
máximo esplendor.
Ya ayer tuvo lugar
el Vía Crucis viviente de Llorenç Moyà,
representado en el exterior de la Seu.