INDALECIO RIBELLES
PALMA.- La
oposición en Cort no tiene interés alguno
en participar en los nuevos órganos de
gobierno producto de la división de Palma
en distritos. Así lo ponen en evidencia las
actas de las reuniones mantenidas desde su
puesta en marcha, en abril de 2006, de los
cinco distritos en los que se divide la
capital balear, donde no hay rastro alguno
de propuestas presentadas por los
representantes de la oposición.
A lo
sumo se ha producido alguna pregunta
aislada por alguno de los representantes de
PSM, EU/EV y PSIB al portavoz del equipo de
gobierno del PP en cada zona y presidente
de cada distrito, aunque de forma muy
esporádica.
De hecho, los líderes de
EU/EV en Cort, el edil Eberhard Grosske, o
del PSIB-PSOE, Antoni Roig, no han
participado tan siquiera en una sola
reunión de los distritos a los que están
adscritos; Levante, en el caso del
rojiverde y Centro, en el del
portavoz municipal socialista. El primero
no fue ni tan siquiera a la constitución de
la Junta municipal del Distrito de Palma
Levante de la que forma parte, donde no
asistió tan siquiera el día de su
constitución en abril del año pasado.
Un edil por cada
partido
Llama la atención este
hecho en un concejal que desde los bancos
de la oposición siempre defendió la
participación vecinal en los órganos
municipales de gobierno, pero que, a la
hora de la verdad, no ha hecho bandera de
ello en los foros adecuados, donde no hizo
aún acto de presencia.
La
Junta de Distrito está presidida por un
edil del equipo de gobierno, y forman parte
de la misma un representante de cada
partido con representación en Cort, PP,
PSOE, EU/EV y PSM-EN, y las teóricas
votaciones que nunca se han producido se
resuelven mediante el sistema de voto
ponderado. La ausencia más notoria a lo
largo de este año ha sido la de los ediles
de EU/EV que, a excepción en los primeros
meses del edil verde, Antoni Esteve, nadie
más ha vuelto a aparecer en estos órganos
de gobierno vecinal.
La Junta de
Distrito es el máximo órgano de debate y
gestión municipal en cada barrio y en el
que, en teoría, se deben debatir y
presentar las propuestas que afectan a la
vida cotidiana de los vecinos de cada uno
de las cinco zonas en las que está dividida
Palma.
Se reúne una vez al mes, y
los únicos concejales de la oposición que
suelen asistir con cierta regularidad son
el portavoz del PSM-EN, Tomeu Carrió, y al
Distrito de Playa de Palma, la edil
socialista Rosa Marqués.
A la hora
de explicar las ausencias de los
representantes de la oposición hay que
tener presente, sobre todo, la situación en
la que se encuentran la mayor parte de los
14 ediles de los tres partidos que, salvo
excepciones, están a escasas semanas de
abandonar la vida política municipal.
La falta de conexión entre el grupo
municipal y la candidata de esta formación
a Cort, Aina Calvo, que sólo mantiene en
lista para los próximos comicios a la edil
Cristina Ferrer, explica la falta de
motivación de los concejales socialistas
por asistir a esta clase de órganos de
gestión.
Un ejemplo es lo ocurrido
en las últimas sesiones celebradas en el
distrito Centro, donde ante la ausencia por
enfermedad de la edil Ferrer, el suplente
en liza era el portavoz municipal, Antoni
Roig, al que le quedan dos meses como
concejal y que no ha cubierto la ausencia
de la citada edil.
A diferencia de
lo que sucede en las juntas municipales, el
Consejo Territorial donde participan
asociaciones vecinales y toda clase de
colectivos, y que se reúnen cada tres
meses, sí que está teniendo un nivel de
participación destacado.