Según fuentes municipales en la
parcela donde a día de hoy se levanta un
chalé forrado de piedra había antes una
pequeña caseta.
El hecho de
que hubiera o no edificaciones previas
puede ser un dato importante para dirimir
el alcance de las presuntas infracciones
que pudieran haberse cometido en los
terrenos.
Según fuentes de la
investigación practicada por el Seprona, la
nueva vivienda levantada ronda los cien
metros cuadrados, porche y proyecto de
piscina aparte.
La casa se
levanta en una parcela calificada con la
figura más proteccionista de suelo rústico,
ANEI (Área Natural de Especial Interés).
Suelo donde la posibilidad de construir es
excepcional.