PALMA.- La Conselleria de Agricultura
del Govern no dará a conocer ninguna
sospecha sobre el uso del antibiótico
prohibido cloranfenicol (aunque inocuo para
el ser humano) en explotaciones del
archipiélago balear hasta que ésta no esté
contrastada, después de que la reciente
detección de esta sustancia en varias
explotaciones quedara desmentida por los
contraanálisis.
Así lo anunció ayer
durante una rueda de prensa la consellera
de Agricultura, Margalida Moner, quien
especificó que la Conselleria adoptará
todas las medidas preventivas que están
prescritas para estos casos, como es la
inmovilización de las granjas afectadas. No
obstante, éstas no se darán a conocer hasta
que la sospecha esté confirmada.
La
titular de Agricultura anunció también que
ha ordenado la apertura de una
investigación en el laboratorio que analizó
las muestras que dieron positivo para
aclarar el origen de un fallo que ha traído
tanta cola. El Govern anunció recientemente
la inmovilización de tres granjas (una
avícola y otras dos de ganado bovino) en
Palma, Inca y Manacor al haber hallado
presuntos rastros del
antibiótico.
Reuniones
A
simismo, la consellera comunicó que su
departamento tiene previsto reunirse
próximamente con las asociaciones agrarias
de Baleares para estudiar la aportación de
compensaciones a las explotaciones de
Mallorca afectadas por el falso positivo.
«Se tiene que entender que cuando se
produce una sospecha se tienen que adoptar
todas las medidas necesarias», que es lo
que hizo y seguirá haciendo la Conselleria,
aunque a partir de ahora «no se publicará
nada hasta que no haya resultados» de los
análisis dirimentes, destacó.
«No
somos quién para perjudicar al sector
haciendo manifestaciones de sospechas»,
afirmó Moner, de modo que la Conselleria
«inmovilizará» las explotaciones afectadas,
pero no hará «nada público» hasta que no
disponga de resultados contrastados,
agregó.
La Conselleria aseguró que
se continuarían realizando los controles
necesarios, pero reiterando que los
ganaderos «no pueden salir perjudicados por
una falsa alarma».
Aunque Moner
admitió la posibilidad de que se puedan
producir filtraciones ante eventuales
sospechas en el futuro, fundamentó la
decisión de su departamento en que el
anuncio de una sospecha supone «echar abajo
las campañas» que la Conselleria lleva a
cabo para ayudar a todos los
productores.
El exceso de
producción de naranja en Baleares (del
40%) ha afectado al precio de esta fruta en
el mercado. La conselleria de Agricultura
ha emprendido una campaña junto con Fruita
Bona para promocionar el cítrico.