G. MERCÈ / R.GABALDÓN
SÓLLER.-El
templo de Sant Bartomeu de Sóller permanece
cerrado al culto desde el pasado día de
Navidad, pero abrirá de forma
extraordinaria durante la próxima Semana
Santa para acoger los actos más importantes
del calendario litúrgico cristiano, según
ha anunciado el rector, Joan Oliver,
durante la visita realizada ayer por el
obispo Jesús Murgui y el presidente del
Govern Balear, Jaume Matas, a las obras de
la cubierta eclesial.
Los trabajos de
renovación del tejado de la parroquia se
vienen desarrollando desde agosto y ya han
superado su ecuador. Con un presupuesto de
1.300.000 euros, el Govern tiene prevista
una inyección económica de 790.000 euros en
el marco de un convenio entre la
administración y el obispado que plantea 26
actuaciones en Mallorca y ayudas por valor
de cerca de 18 millones de
euros.
Desde la parroquia de Sóller,
el rector lleva ya recaudados entre sus
feligreses unos 200.000 euros, cantidad que
piensa incrementar con futuras acciones.
Matas y Murgui se encaramaron hasta el
mismo techo parroquial que se está
reforzando y reformando por entero. Les
acompañaban el conseller de Cultura,
Francesc Fiol; el vicario episcopal, Joan
Servera; el alcalde de Sóller, Carles
Simarro; miembros del consistorio, de la
junta parroquial y de la empresa JAM que
ejecuta las obras.
Durante su visita,
Matas insistió en la voluntad del Govern de
«proteger el patrimonio eclesial», mientras
que Murgui loó la "excepcionalidad del
templo de Sant Bartomeu de Sóller". El
rector Oliver ha explicado que prefiere
mantener cerrado el templo mientras se
ejecuten las obras en la cubierta, pese a
haberse colocado una malla protectora en su
interior. Los oficios religiosos cotidianos
se han desviado a la iglesia de l'Hospital,
mientras que los más multitudionarios se
celebran en el Convento de los Sagrados
Corazones, de mayor capacidad.