MAÓ/MAHÓN.- Los precios que los
ayuntamientos de Menorca cobran a los
empresarios que explotan negocios en las
playas han aumentado en el último año un
35%. Instalar un chiringuito esta temporada
en la playa de Son Bou, en Alaior, por
ejemplo, puede costar hasta 162.000 euros.
Lo denunció ayer la asociación de
empresarios de concesiones en zona
marítimo-terrestre de Menorca,
Concemenorca, a través de IB3 Radio. Y es
que, comparando precios, han descubierto
que por el mismo concepto los empresarios
de Eivissa pueden llegar a pagar hasta seis
veces menos.
Concemenorca advirtió
que el precio de las concesiones repercuten
en el precio que deben pagar los turistas
para recibir el producto o servicio que
ofrece el empresario. El secretario de la
asociación, Sebastià Pons, explicó a IB3
que «los precios que se piden por las
concesiones son excesivos. Cada año van
subiendo. Querríamos que estos cánones
bajaran para poder bajar los precios pero
no es posible. Se están pagando verdaderas
barbaridades y ello implica que los
usuarios lo tienen que pagar».
El
año pasado, la asociación remitió una carta
al Consell reclamando más premura en la
retirada de algas de las playas. Según los
empresarios, zonas turísticamente tan
importantes como Son Bou, Santo Tomás o
Punta Prima, permanecen invadidas por las
algas, a pesar de los días transcurridos de
los últimos temporales. Asimismo, pidieron
a la institución insular un Plan de choque
para evitar que las algas producieran
molestias a los turistas.