M.C.
MAÓ/MAHÓN.- Sobre la vivienda
del concejal de Urbanismo del Ayuntamiento
de Alaior, José Falagán, no pesa ningún
expediente de disciplina urbanística. Sin
embargo, un informe técnico del inspector
de obras del Consistorio concluye que
«normalmente, cuando existe una edificación
cuya superficie real no coincide con la del
catastro, se procede a abrirse un
expediente de disciplina urbanística».
El inspector de obras procedió a la
inspección de la vivienda, según establece
su informe elaborado en septiembre de 2003,
para «comprobar la inexistencia de
expediente de disciplina urbanística» en la
vivienda de Falagán. El funcionario cita un
informe de 2001 realizado por su predecesor
en el que se dice que según el catastro
aparece un trastero de 103 metros cuadrados
cuando en realidad existe una vivienda de
176,35 metros.
Reconocer el
error
El informe establece que
cuando se dan estas circunstancias se abre
un expediente para comprobar si la
diferencia de superficies es en realidad un
error de catastro o se trata de una
ampliación sin licencia municipal. «Es por
ello», establece el inspector técnico de
obras, «que existiendo una diferencia de
73,35 metros cuadrados no se entiende que
no se abriera un expediente disciplinario».
El concejal de Urbanismo explicó que
en 2003, cuando quiso pedir una hipoteca,
se percató de que su vivienda tenía un uso
de almacén según figuraba en el catastro.
Fue entonces cuando pidió el cambio de uso.
Según aseguró José Falagán, el mismo
catastro reconoció su error y lo corrigió.
Eso sí, tuvo que pagar todos los impuestos
pendientes.
A pesar del informe
técnico, el entonces ex alcalde socialista,
Antoni Gómez, emitió una resolución de
alcaldía en la que constataba que «no
existe expediente de infracción urbanística
ni procede su apertura». La portavoz del PP
en Alaior, Misericòrdia Sugrañes, señaló
que la resolución se basaba en unas
manifestaciones del suegro de Falagán,
anterior propietario de la vivienda en las
que reconoció haber ejecutado las obras en
los años 1992 y 1993 con el permiso verbal
del entonces alcalde, Antonio
Timoner.
Lo tenían
escondido
Tanto el Consell como
el Ayuntamiento de Alaior han confirmado en
reiteradas ocasiones que nunca se ha
abierto expediente de disciplina
urbanística a la vivienda. Y es que
sostienen que las obras se realizaron en
1992, por lo que la presunta infracción
urbanística ya habría prescrito.
El
PP reclamó al Ayuntamiento de Alaior en
reiteradas ocasiones el informe del
inspector de obras. Sin embargo, no fue
hasta la pasada semana cuando el
Consistorio les facilitó el documento. Su
portavoz en el municipio, Misericòrdia
Sugrañes, advirtió ayer que el Consistorio
ha facilitado una copia de seguridad del
documento. No el original, que «lo tienen
escondido», afirmó. En este documento
original, aseguran, se incluyeron fotos de
la vivienda.