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  Martes, 27 de marzo de 2007 Actualizado a las 01:10
 

El ritmo de construcción en rústico ha caído un 50% esta legislatura frente a la del Pacte

El Govern asegura que las licencias concedidas han pasado de 2.500 a 1.200 entre el Govern de Antich y el de Matas - La moratoria urbanística disparó las solicitudes para levantar chalés


MARIONA CERDÓPALMA.– Las licencias concedidas para construir viviendas unifamiliares en suelo rústico se han reducido durante esta legislatura a la mitad con respecto a la legislatura anterior. Así se desprende de unos datos del Consell de Mallorca aportados por el conseller de Medio Ambiente del Govern, Jaume Font.

Concretamente, entre 2003 y 2006 se han concedido 1.288 permisos para edificar chalets en suelo rústico, mientras que esta cifra ascendió a 2.536 a lo largo del Govern del Pacte de Progrés. Del mismo modo, las licencias solicitadas para edificar una vivienda en este tipo de terrenos han sido, a falta de conocer los datos de 2007, de 1.555 durante el Ejecutivo de Jaume Matas y alcanzaron las 3.300 durante la legislatura en la que Francesc Antich fue presidente.

El motivo principal de esta situación reside en la inquietud que provocó el Govern del Pacte entre los pequeños y grandes promotores a raíz de sus repetidos anuncios de moratorias para reducir la presión urbanística en el suelo rústico. Como consecuencia, las solicitudes de licencias se dispararon para intentar avanzarse a las restricciones.

Jaume Font defendió el martes de la semana pasada durante el Pleno del Parlament el modelo urbanístico, territorial y medioambiental del Govern y acusó de «demagogos» a los partidos de izquierda y en especial al PSOE, que planteó una interpelación titulada Política general del Govern en materia de destrucción del territorio.

Para sustentar su argumentación, Font aportó diversos datos estadísticos. «En esta legislatura se ha construido un 18% menos de viviendas que en la pasada», aseguró el conseller, al tiempo que también recordó que el Govern ha «triplicado la superficie protegida» al pasar de 30.095 hectáreas a 94.871.

Además, defendió que Baleares «empieza a ser sostenible» y como prueba de ello argumentó que a finales de 2004, por primera vez en la historia reciente de las Islas, las emisiones de dióxido de carbono del transporte público sobrepasaron las del transporte privado.

Otro de los datos que el conseller utilizó para defender la política medioambiental del Govern fue el que se refiere al crecimiento energético, que durante el Pacte de Progrés registró una media del 6,72% y, en cambio, en los últimos cuatro años, se ha reducido al 3,76%. Además, Font remarcó que esta bajada del crecimiento energético se produce al mismo tiempo que aumenta el PIB y el nivel de vida, con lo que Baleares «genera riqueza y paralelamente también empieza a ser sostenible».

El conseller aseguró que el Govern está «orgulloso» de las infraestructuras que ha llevado a cabo porque han supuesto la cobertura de «carencias» históricas de Baleares, como las carreteras, los hospitales y las desaladoras.

Además, recordó que el crecimiento urbanístico que ahora mismo contemplan los planes territoriales de Mallorca, Menorca y las Pitiüses estaba ya contemplado en las Directrices de Ordenación Territorial, una norma aprobada por el primer Govern de Jaume Matas (1995-1999) y que el líder de los socialistas y ex president del Ejecutivo balear, Francesc Antich, «no modificó cuando tuvo la oportunidad». Por ello, Font reclamó «coherencia» a los partidos de la oposición, a los que achacó una «incapacidad de proponer una alternativa de gobierno creíble». «El Govern ha impulsado el proceso de modernización más importante de toda la historia», sentenció.

Por su parte, el diputado del PSOE encargado de plantear la interpelación, Antoni Alemany, responsabilizó al PP de haber practicado una política territorial «sin complejos» y «sin medida». El socialista contradijo las recientes declaraciones públicas de representantes del PP que han atribuido en exclusiva la responsabilidad de las decisiones urbanísticas al partido que ejerce el gobierno del Consell de Mallorca, UM. Alemany hizo un repaso a todas las iniciativas legislativas impulsadas por el Govern que, según su punto de vista, han supuesto la desprotección de espacios naturales, la recalificación de espacios y el aumento de la construcción, en lo que coincidió con las diputadas Joana Lluïsa Mascaró, del PSM, y Margalida Rosselló, de EU-EV.

 
   
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