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EL MUNDO OPINA
No nos vamos a callar
Aprovechando que el Pisuerga pasa por
Valladolid, socialistas, nacionalistas,
uemitas y los antiguos comunistas han
decidido volver a las andadas resucitando
gloriosos tiempos en los que aprobaban
mociones mordaza contra este periódico. El
Consell no está ni debe estar para
suscribir declaraciones institucionales
contra ningún medio. La libertad de
expresión y el derecho a informar a la
ciudadanía son derechos inalienables cuyo
único límite es la Justicia. Si el
interventor, el tesorero y el secretario
consideran que las informaciones han
lesionado alguno de sus derechos, que vayan
a los tribunales. El problema es el de
siempre... que la noticia es verdad. Y ahí
radica la fuerza y credibilidad de EL
MUNDO: no callarnos nunca ni ante los
abusos de poder, ni ante las injusticias,
ni ante la corrupción. Solución: ya que no
podemos sentar en el banquillo al mensajero
porque dice la verdad, matémoslo. Por
cierto, señora Munar, señor Nadal, gracias
por la publicidad gratuita que nos hacen.
Sigan así y, de paso, tómense un kilo de
tila para calmar su histerismo.
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