INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Una de
las novedades destacadas que presenta el
acuerdo final que declarará el edificio de
Gesa como Bien Catalogado es el uso futuro
que la administración insular permitirá que
se pueda hacer de esta construcción que el
planteamiento urbanístico vigente exige
derribar. En el último apartado del
acuerdo, que el lunes pasará al Pleno del
Consell de Mallorca, figura la posibilidad
de que esta construcción pueda tener un uso
diferente al administrativo actual, como
oficinas de la compañía eléctrica
Gesa-Endesa.
El uso «no será uno de
los extremos a mantener sino que se podrá
implantar cualquier uso mientras éste no
comporte la ruptura del que va a marcar la
construcción del edificio: planta libre,
superficies continuas y flexibles», se
recoge.
Por tanto el acuerdo final
de la administración insular contempla la
posibilidad de que esta construcción pueda
ser utilizada para cualquier fin que se le
quiera dar aunque el contrato entre su
actual propietario, la empresa Núñez y
Navarro y Gesa, que vendió en 2004 el
solar, es que en estos terrenos se
construyesen viviendas y el edificio fuera
derribado en 2008. Desde el próximo lunes
una vez que el Pleno del Consell apruebe la
declaración como Bien Catalogado ya será
oficial que Núñez y Navarro no podrá
ejecutar el acuerdo urbanístico sellado en
hace dos años con Gesa y donde ha invertido
73 millones de euros. A partir de ahí
cualquier cosa puede pasar y mucho de lo
que ocurra dependerá de lo que dicten las
urnas el próximo 27 de mayo.
No
pasa la ITE
En principio el
partido que gobierna el Consell, UM, a
través de su candidato a Cort, Miquel
Nadal, ha apostado porque esta construcción
se convierta en un centro sociocultural y
que el resto de este espacio de la Fachada
Marítima sea zona verde. Esta es la promesa
realizada por el también vicepresidente del
Consell de Mallorca a los vecinos del
Polígono de Levante integrantes de la
plataforma Salvem la Façana cuya
portavoz ha sido elegida por los
socialistas para integrar las listas
municipales a Cort.
Pero la
propuesta final sobre el edificio de Gesa
que se llevará a Pleno deja abierta
cualquier opción, incluso la posibilidad de
que el edificio se pueda reconvertir en
viviendas, aunque será Cort el que deba
aprobar su destino final. El futuro uso que
se le quiera dar dependerá en gran medida
de las exigencias que establecen las
normativas actuales sobre nuevas
edificaciones en una construcción que no
podría pasa la Inspección municipal Técnica
de Edificios (ITE). La edificación tiene
más de 40 años y, pese a su solidez, se
construyó acorde con los cánones y la
legalidad de entonces ampliamente superada
a día de hoy. Una vez protegido saldrá más
caro rehabilitarlo (no se podría derribar)
para adaptarlo a la legalidad que derribar
el inmueble y volverlo a edificar. Para
empezar el promotor deberá proceder a
reformar en su integridad toda la fachada
exterior de cristal que tiene el edificio
en sus cuatro caras y la carpintería de
aluminio correspondiente.
La fachada
no cumple normativa de aprovechamiento
energético que establece el nuevo Código
Técnico de la Edificación, marco normativo
que fija las exigencias básicas de calidad
de los edificios y sus instalaciones. El
nuevo vidrio que se instale deberá
garantizar la eficiencia energética como
recoge la normativa, con cristales de doble
capa y se deberá adoptar un tipo de cristal
u otro.