A. M. BERÁSTEGUI. ESCULTURAS.
Galería StandArte. Hasta el 9 de
abril.
ASUN CLAR/ CARLOS
JOVER
PALMA.- Lucio Fontana fue el
primero que rompió con fundamento el
paramento plano de un lienzo, provocándole
heridas que lo conectaban con la dimensión
profunda. Aquello fue una revolución en la
forma de mirar, y sobre todo en la manera
de representar. El paso a la obra
escultórica desde el previo diseño del
espacio, esto es, desde la herencia de la
Ilustración, estaba dado, pues la correcta
progresión habla de que la tercera
dimensión tiene su origen en el mundo del
horizonte infinito que es el plano. Así
puede comprenderse el trabajo de Alberto M.
Berástegui (Pamplona, 1972), ejecutado en
hierro, y que puede ahora disfrutarse en la
galería StandArte de Palma.
El
artista, formado en la doctrina filosófica
además de la plástica, ejecuta una tesis
sobre la ilusión del volumen utilizando
siempre de partida planchas de hierro, que
corta y dobla hasta alcanzar, de una manera
rebosante de perspectivas y hasta barroca
en el sentido de las curvas, el simulacro
de un mundo que tiene una vaga
reminiscencia con lo que conocemos, pero
que en el fondo goza de una libertad mayor,
pues es el mundo de los sueños y de la
creación, que no requiere el contraste
reduccionista del testeo con la realidad.
Aparece el ritmo y la música, la voluntad
de poder de las «subestructuras» (como el
artista las denomina) hacia las inmensas
«posibilidades de individuación» que poseen
en su m ismo nacimiento, el desarrollo del
proceso de plasmación de la forma de una
entelequia en crecimiento, la geometría
desbocada hacia más allá de sí
misma.
La exposición, que es de una
precisión exquisita, muestra trabajos
alveolados en tres dimensiones, de tamaño
discreto, y también lienzos de hierro
«heridos» por el corte de esa ansiedad de
espacio a la que nos hemos referido. Tras
su paso por el Centro de Exposiciones de
Elche, en la exposición «Correspondencia y
azar» inaugurada el pasado enero, la obra
de A. M. Berástegui crece día a día, por lo
que habrá que estar atentos a lo que el
futuro nos depara.