ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- Maria
Antònia Munar no podría haber vendido la
parcela de Can Domenge a mitad de precio o
repartir subvenciones a sus altos cargos
por sí misma. Necesitaba ineludiblemente el
visto bueno de los funcionarios de la
institución que preside. Por esa razón ha
decidido subir el sueldo a un grupo de
destacados empleados del Consell de
Mallorca durante los últimos años.
De todos los funcionarios que
integran la institución insular el que
dispone de una mayor cota de
responsabilidad es, sin lugar a dudas, el
secretario general. Por él pasan todas las
decisiones de la también presidenta de Unió
Mallorquina (UM) y es, al mismo tiempo, el
encargado de supervisar la legalidad de las
mismas.
Un informe desfavorable del
secretario hubiera abortado el
pelotazo de Can Domenge o la
popularmente conocida como Piñata de
Munar. Dos escándalos que ya están
siendo investigados por la Justicia tras
ser revelados por EL MUNDO/El Día de
Baleares y que no fueron objeto de una sola
objeción por parte del staff
funcionarial del Consell de
Mallorca.
Munar ha gratificado la
labor de este funcionario clave con un
sobresueldo mensual superior incluso a su
asignación como presidenta. Mientras Munar
percibe oficialmente 4.648 euros brutos al
mes, el secretario ingresa sólo con la
gratificación que le ha fijado la
presidenta, 5.524 euros brutos mensuales.
Así, durante esta legislatura el secretario
ha pasado de cobrar bajo el concepto de
Complemento Específico 34.000 euros anuales
a alcanzar casi el doble: 66.000.
Este complemento, bajo el que se
encubre el sobresueldo, es sólo uno de los
elementos que componen la nómina de este
funcionario. Teóricamente debería quedar
reservado a retribuir «las condiciones
particulares de algunos puestos de trabajo»
en atención a su «especial dificultad
técnica, dedicación, responsabilidad,
incompatibilidad, peligrosidad o
penosidad». Todo ello de acuerdo con el
artículo 23.3 b de la Ley de Medidas de
Reforma de la Función Pública. El
secretario tenía asignado en el año 2003 un
Complemento Específico en su nómina de
34.000 euros al año y esta dotación estaba
catalogada por el Consell con el nivel
máximo de entonces: el 70.
Lo que
dice la ley
Durante los últimos
años Munar ha incrementado el sobresueldo
de la autoridad encargada de velar por la
legalidad de sus actos fijándolo en 66.000
euros al año tras elevar previamente el
número de niveles hasta llegar a 99 y el
complemento del secretario se encuentra
enclavado ahora en el nivel 92.
La
ley dispone que el Complemento Específico
sólo se puede incrementar un 2% anual. Y se
reserva la posibilidad de que se lleven a
cabo aumentos mayores en casos
«excepcionales y singulares». Agarrándose a
esta supuesta excepcionalidad Maria Antònia
Munar engrosó considerablemente la nómina
del histórico secretario Bartomeu Tous, que
se jubiló el pasado mes de octubre. De las
condiciones que estableció la presidenta
para él se beneficia ahora su sucesor en el
cargo, Jeroni Mas. Pero es que además del
Complemento Específico, el secretario
general del Consell de Mallorca percibe un
sueldo base de 1.112 euros al que se le
suman 88 euros en concepto de plus de
residencia; 42 euros por cada trienio
trabajado; y 1.228 euros correspondientes
al complemento de destino. Tras sumar todas
estas cantidades y teniendo en cuenta que
este funcionario ingresa pluses por cada
concurso en el que interviene, el resultado
es una cifra mucho mayor a la que percibe
cada mes la mismísima Munar. A la inyección
económica los líderes de UM acompañan en
cuanto pueden todo tipo de alabanzas a la
figura del secretario que da luz
verde a todas sus
operaciones.
Alabanzas
públicas
Valga como ejemplo los
halagos del vicepresidente del Consell de
Mallorca al ya ex secretario Tous con
motivo de su jubilación. Miquel Nadal le
agradeció los servicios prestados
subrayando que «ha ejercido su cargo con
profesionalidad y dedicación». Según el
número dos de Munar, Tous «es una
persona que estima Mallorca» y le deseó
«suerte» en su nueva etapa.
La subida
de sueldo y las alabanzas a los
funcionarios que ocupan puestos clave en la
institución insular se enmarca en la
política de reparto discrecional de dinero
público que viene llevando a cabo Munar
desde el Consell. Junto a los sobresueldos,
cabe destacar el reparto de varios millones
de euros en subvenciones a
pseudoasociaciones creadas ad hoc
por altos cargos de su partido o amigos.
Entre entidades presididas por
vips de UM y afines, Munar lleva ya
repartidos más de 4 millones de euros
públicos. En estos momentos el titular del
Juzgado de Instrucción número uno de Palma
inspecciona uno a uno todos los contratos
para comprobar si los dirigentes del
Consell de Mallorca han podido incurrir en
algún tipo de delito penal.