GABRIEL MERCÈ
SÓLLER.-«Volem
rajoles noves» es el texto que aparece en
una gran pancarta que puede verse en la
entrada del colegio público Es Puig. Y es
que incluso los 325 alumnos del centro
opinan que el edificio está envejecido y
necesita algunas reformas urgentes.
Miembros de la Asociación de Padres
y Madres de los alumnos de Es Puig junto
con el director y maestros de la mayor
escuela de Sóller han denunciado la falta
de apoyo de las administraciones local y
autonómica para mantener en buen estado un
edificio que este año cumplirá 30 años.
Padres y maestros mostraron la falta
de baldosas en prácticamente todas las
aulas (16), la existencia de goteras, la
aparición de un hoyo en el centro del
patio, el mal estado de los servicios de la
planta baja y la existencia de un solo baño
adaptado para minusválidos en todo el
edificio. Padres y maestros han ido
entregando una larga lista de deficiencias
al Consistorio durante los últimos tres
años sin obtener resultado.
El
director de Es Puig, Maties Rebassa,
reconoce que ambas administraciones han
realizado inversiones a lo largo de estas
tres décadas pero asegura que «a la vista
está que son insuficientes». Para Rebassa,
«las escuelas tendrían que estar mimadas
por el Govern y los ayuntamientos, ¿o acaso
no mimamos nosotros al máximo a nuestros
hijos?».
Padres y maestros han
relatado otros problemas de fondo del
centro. Aseguran que nunca había estado
adaptado para minusválidos y como desde
septiembre hay en el centro una niña con
problemas de movilidad, en la actualidad se
construye una rampa para acceder al patio y
se acaba de habilitar un
ascensor.
Pero el problema que la
mayoría contempla con mayor preocupación es
el de la falta de espacio. El retraso
acumulado en la ampliación del colegio del
Port de Sóller y en la construcción de la
nueva escuela de Ca les Ànimes (que ha de
sustituir la de Es Fossaret) está
provocando un aumento inevitable del número
de alumnos en Es Puig.
En la
actualidad, el colegio ya ha exprimido todo
el espacio disponible, convirtiendo incluso
en aula la sala de profesores y desdoblando
el uso de la biblioteca. Si en septiembre
no se van completando las líneas que
establece el mapa escolar para Sóller, Es
Puig podría tener que asumir a los alumnos
que no quepan en el Puerto o en Es Fossaret
con aulas prefabricadas. De hecho, en el
patio de Es Fossaret, Educació ya ha
habilitado un aula prefabricada. Por lo que
se refiere a las obras de ampliación de la
escuela del Puerto de Sóller, por el
momento el Govern balear no dispone aún de
terrenos para acometerla.