GABRIELA CORRAZO
POLLENÇA.- La
visita de las obras de la variante del
Puerto de Pollença por parte de la
presidenta del Consell de Mallorca, Maria
Antònia Munar, acompañada por varios de sus
consellers y el regidor de Urbanismo de UM
en Pollença, Joan Cerdà, se produjo ante
algunos de los miembros de la Asociación de
Vecinos de Gotmar, quienes querían
aprovechar la ocasión para hablar sobre sus
dudas respecto de la obra y el impacto
ambiental que causa en su urbanización.
En estos momentos, las obras
acometen el movimiento de tierras. Ante la
preocupación evidente de los vecinos que
tenían una zona de pinares y ahora una gran
obra que se los lleva por delante, Munar
reconoció que «es verdad que impactan las
obras; igual que impactan las casas donde
viven algunos de ellos», señalando al azar
con un gesto hacia los presentes.
En
este punto, el presidente de la Asociación
de Vecinos señaló que en los últimos dos
años se ha construido en el lugar un total
27 casas adosadas. Si bien reconoció que la
obra de circunvalación al Port «es una cosa
ya hecha», y añadió que «ahora nos queda
mejorar la situación de la urbanización de
Gotmar».
Por otra parte, a quien
causó total sorpresa la visita de Munar fue
al alcalde de Pollença, Tomeu Cifre, quien
incomprensiblemente no fue invitado al
paseo. No obstante, Cifre logró alcanzar a
la comitiva en la visita del refugio de
montaña en el Pont Romà, obra que también
realiza el Consell de Mallorca.
El proyecto
Con los
ánimos algo caldeados, el director insular
de Carreteras, Gonzalo Aguilar, emprendió
súbitamente la explicación del proyecto
señalando que «no hemos inventado nada,
esta variante estaba proyectada hace 20
años», espetó Aguilar. El director insular
describió el proyecto como una ordenación
del tráfico mediante un nuevo vial que
sacará el tráfico del Port.
La variante del Port de
Pollença, proyectada desde la carretera
Pollença-Port de Pollença hasta la
carretera de Port de Pollença-Alcúdia,
tendrá entre otras características tres
rotondas de conexión desde la rotonda
conocida como de Caprabo hasta el enlace
con la carretera de Llenaire.
Asimismo, detalló Aguilar, se
incorpora una pista ciclista bidireccional
en aquellos tramos que la variante no tiene
viales de servicios. Está previsto que la
obra incluya una zona de jardines en las
islas centrales de las glorietas y en las
aceras con un tipo de vegetación que
requerirá mantenimientos escasos.
Por
su parte, Joan Cerdà Rul quiso destacar que
una vez finalizada la obra (previsiblemente
eso se producirá dentro de dos temporadas)
se procederá a la peatonalización de la
primera línea del Port, mejorando de esta
manera la calidad de vida de los que allí
viven.