Los agentes de la Guardia Civil que han
inspeccionado el chalé de Josep Bestard han
constatado que, tal y como rezaba la
denuncia, las dos casas de aperos y la
cuadra para las que tenía permiso el líder
de UM han sido unificadas por dentro. Todo
para convertir las presuntas edificaciones
agrarias en una confortable
vivienda.
Los especialistas del
Seprona (Servicio de Protección de la
Naturaleza) certifican en su informe que
«de las parcelas construidas sólo se
observa una sola construcción», que «es el
resultante de unir las tres fases de las
licencias concedidas».
Se refieren
concretamente a las tres licencias en base
a las que Bestard habría cometido la
ilegalidad denunciada. Dos para casas de
aperos y una para establos. Los presuntos
almacenes agrícolas fueron erigidos a los
dos lados de la presunta cuadra. Pero según
certifican ahora los informes, las tres
construcciones fueron unidas por dentro,
comunicándolas y haciendo del interior una
sola vivienda.
Además de esta
circunstancia, el dictamen de los expertos
constata que la casa tiene «pozo negro para
la eliminación de las aguas sucias por
filtración». Algo que no cuadraría con el
supuesto uso agrario del que se aprovechó
Bestard para edificar el chalé y que es a
todas luces innecesario en caso de que las
instalaciones sean destinadas a albergar
caballos, como asegura Bestard. El
presidente de UM siempre ha defendido el
uso eminentemente agropecuario de su casa.
Barbacoa inclusive.