ISRAEL
RODRÍGUEZ
EIVISSA.- Un
reportaje de Los Angeles Times ha
vuelto a poner de actualidad la nueva senda
mediterránea utilizada por los
narcotraficantes para introducir cocaína en
Europa. Un «inquietante desvío» en el
itinerario de los contrabandistas, en el
que Eivissa se sitúa como una de las
puertas de entrada de este estupefaciente
en el Viejo Continente. En esta ruta
alternativa, la droga, procedente de
Sudamérica, atraviesa varios países de
África occidental, llega al extremo norte
del continente, para, una vez en el
Mediterráneo, ser transportada por vía
marítima a España e Italia.
La
utilización de esta ruta obedece al
«control que ejercen los cuerpos de
seguridad del Estado» en la zona noroeste
de la Península Ibérica, lugar utilizado
habitualmente por los narcotraficantes para
introducir la mercancía en Europa, explicó
a este periódico Juan Llorente, experto de
la Unidad Técnica de Policía Judicial del
Departamento de Análisis Criminal de la
Guardia Civil.
Llorente señaló que
las fuerzas del orden llevan trabajando
desde hace «cuatro o cinco años» en esta
nueva vía de acceso, y destacó la
«considerable» infraestructura que los
cuerpos de seguridad tienen en Baleares
para impedir la entrada de droga.
En
este sentido, el experto informó de que el
año pasado se incrementó la dotación de
efectivos en las Islas con el objetivo de
combatir «esta amenaza», aunque, precisó,
«Baleares está sujeta a los mismos
controles que los que los cuerpos de
seguridad del Estado despliegan en el resto
del país. La amenaza a la que alude el
especialista, según publica el rotativo
californiano, ya es toda «una
realidad».
Las características
económicas y políticas de los países
africanos, por donde discurre la senda de
los narcotraficantes antes de llegar al
Mediterráneo son, para Llorente, uno de los
factores fundamentales que explican su
utilización por parte de los
contrabandistas.
«Los controles
internos en estos países no son ni mucho
menos tan exhaustivos como los que se hacen
en la Unión Europea. Ante esto, los
narcotraficantes encuentran facilidades
para desarrollar estructuras favorables a
la distribución en esos países»,
apuntó.
Factores estos que «inducen a
pensar», afirma el experto, «que tendremos
que sufrir la utilización de esta ruta
durante algunos años, al menos hasta que
exista el suficiente control como para que
los contrabandistas decidan dejar de
utilizarla».
Según el Informe
Mundial sobre las Drogas 2006 de las
Naciones Unidas, España ha sido el
escenario de las mayores incautaciones de
droga en Europa en los últimos 20 años, y
se apuntó más del 40% del total de
decomisos de cocaína efectuados en el Viejo
Continente en 2004.
En términos de
las aprehensiones de cocaína a nivel
mundial, el Estado español figuraba en el
tercer puesto en 2004, detrás de Colombia y
Estados Unidos, según datos del estudio,
que detalla, a su vez, que aproximadamente
el 60% de las incautaciones españolas se
practicaron mientras la cocaína estaba
todavía en alta mar; el 10% se efectuó en
aeropuertos y el otro 30% en
carreteras.