Mª SOLEDAD ORCOYEN GOÑI
PALMA.-El
prestigioso campo de golf Son Muntaner
cuenta desde ya con Arabella Golf School,
una escuela cuyo objetivo es ofrecer al
jugador posibilidades de entrenamiento de
gran calidad, así como excelentes
instalaciones prácticas.
Quizás el
mejor lema de estas clases de aprendizaje
sea que todos los comienzos son fáciles,
pues es así como resulta dar los primeros
pasos bajo la dirección de los instructores
Sebastián Ruíz y Ricardo Meier to Bernd,
experimentados pros de PGA que se entregan
por completo no sólo a los jugadores
principiantes, sino también a los más
avanzados, e incluso a quienes ya cuentan
con varios años de
experiencia.
«Siempre tenemos en
cuenta, de forma personalizada, las
necesidades de cada jugador en función de
su estructura corporal, su actitud mental,
su talento natural, el tiempo que desee
invertir y las metas personales que se haya
planteado», explican los responsables de la
escuela.
Saboreando el Golf, Segundo
paso, Licencia de Curso, Licencia de Curso
Vip, Zona de Score, Calentamiento de
Pretemporada, Día de Golf Vip, Golf
Familiar, Señoras Afortunadas, Super
Seniors y Clases en el Campo son los
diferentes cursos que se imparten. Además,
los alumnos pueden aprovechar que los
instructores son de diversas nacionalidades
y poseen conocimientos de varios idiomas.
El programa de la escuela de golf ha
sido creado por un experimentado equipo de
profesionales con la finalidad de ofrecer
una enseñanza completa y de calidad tanto a
principiantes como a jugadores más
avanzados. Además, la escuela de golf sólo
contrata profesionales cualificados,
asegurando de esta manera un alto nivel de
enseñanza.
MEDIO
AMBIENTE.Desde el punto de vista
ecológico, el campo de golf también juega
en primera. Dos años y medio después de su
inauguración, en el mes de mayo del año
2000, el Golf Son Muntaner ya recibió dos
de las certificaciones más importantes: ISO
14.001 y EMAS II. Así pues, se trata del
primer campo de golf de Europa que puede
hacer alarde de poseerlas simultáneamente.
En la práctica, estas
certificaciones medioambientales indican
que no solamente se controlan
constantemente, sino que también se tratan
de mejorar, de forma continua, tanto el
consumo de agua residuales para el riego
del campo de golf, como el consumo de agua
potable y electricidad, el nivel de ruidos
y la cantidad de residuos tóxicos. En
definitiva, todos los impactos sobre el
medio ambiente que tanto nos preocupan a
todos.