GABRIELA CORRAZO
INCA.- La
investigación de una denuncia por presuntos
malos tratos recibidos por una trabajadora
en el taller de formación para minusválidos
Per Envant, derivó en sospecha de desfalco
y la Policía Judicial detuvo al director de
la entidad, Andreu Genestra, junto a la
encargada. Según fuentes no oficiales, la
presunta estafa ascendería a 600.000 euros.
En los últimos días, la Guardia
Civil tomó declaraciones a varios
empleados, de cuyos testimonios se
desprende que la empresa presuntamente
habría cobrado a instituciones públicas
cursos de formación que no habrían llegado
a impartirse. Según pudo saber este diario,
los cursos de formación de Per Envant están
financiados por el Govern, la Unión Europea
y entidades bancarias locales. Per Envant,
que depende de una fundación con el mismo
nombre, que da formación y trabajo para
discapacitados en el área del calzado
también cuenta con un local comercial en la
ciudad de Inca donde se venden los zapatos
realizados en sus talleres.
El
Ayuntamiento de Inca le cedió por 10 años
(hace ya casi 6) un local para sus
actividades con la sola obligación de pagar
1 euro al año; un precio simbólico teniendo
en cuenta la función social que cumple,
señaló a este rotativo el alcalde de Inca,
Pere Rotger.
Consultado el primer
edil destacó la gran sorpresa que ha
causado en Inca la detención de Genestra,
de quien dijo «es una persona muy capaz».
Añadió que, tras la sorpresa, «todos
estamos trastornados». Asimismo, destacó
que el Ayuntamiento no tiene vinculación
directa con los talleres que imparte Per
Envant, los que son de carácter privado. Y
recordó que durante la época del Pacte
todos los representantes del Consistorio
votaron en una sesión plenaria a favor de
intermediar con el Govern en la obtención
de una subvención para la entidad con la
finalidad de adquirir una máquina para la
fabricación de zapatos.
Después de
eso, no ha existido vinculación alguna con
la entidad, recalcó Rotger. El mismo
Rotger, frente a la noticia de la detención
del responsable de los talleres Per Envant,
destacó que lo que ahora importa es la
situación de las más de 20 personas que
allí trabajan y esperar a ver cómo se
desarrollarán los acontecimientos.