J. R. R.
PALMA.- Una ventosa
mañana de marzo (muchos los tricornios de
los guardias formados para rendir honores
salieron volando a lo largo del acto)
saludó ayer la toma de posesión de la
jefatura de la comandancia de la
Decimoséptima Zona de la Guardia
Civil.
El coronel Basilio Sánchez
Rulfo es desde ayer de forma oficial el
jefe de los 1.900 hombres y mujeres que
dedican su tiempo a proteger los derechos y
libertades de quienes viven o visitan las
Islas Baleares, así como su patrimonio y su
medio ambiente, y a ofrecer servicio de
ayuda rescate en accidentes y
catástrofes.
El coronel Sánchez Rufo
ha estado ocupando en comisión de servicios
la plaza en la que se vio obligado a cesar
su antecesor, el también coronel Javier
García Peña, tras ser investigado por una
serie de presuntas irregularidades
cometidas en torno al cobro de una serie de
facturas.
El director general de la
Policía y de la Guardia Civil, el
mallorquín Joan Mesquida, confirmó en el
acto de ayer el nombramiento provisional de
Sánchez Rufo, que hasta su traslado a las
Islas era el responsable del Cuerpo en
Badajoz. El nuevo coronel jefe de la
Comandancia de Baleares tiene más de 35
años de servicio y una larga experiencia de
mando que ha desarrollado especialmente en
Andalucía y Extremadura.
El coronel
Sánchez Rufo tiene experiencia en servicios
de Información, jefatura de Operaciones y
mando en diversos puestos del escalafón.
Posee un amplio currículum que le avala
como especialista en materias como Policía
Judicial, Protección de la Naturaleza,
Información, Armamento y tiro. Es, además,
diplomado en Criminología.
Militar
muy condecorado
Ha sido
condecorado con las distintas orden,
encomienda y plaza de San Hermenegildo, con
las que se destaca una carrera profesional
sin mácula en las Fuerzas Armadas. Además
posee las cruces al Mérito de la Guardia
Civil, al Mérito Policial y al Mérito
Militar, la Encomienda al Mérito Civil y la
Medalla de las Naciones Unidas.
En
su intervención, el nuevo coronel jefe de
la Guardia Civil de Baleares se comprometió
a «servir a la sociedad» persiguiendo los
delitos contra la propiedad, el
narcotráfico, la violencia de género o
cualquier otra actividad ilegal, así como
controlando la inmigración ilegal,
auxiliando a quien lo requiera y
colaborando con las autoridades y las
organizaciones sociales de las
Islas.
También se dirigió a los
presentes el delegado del Gobierno, Ramon
Socías, para quien la labor de la Guardia
Civil en Baleares tiene la dificultad
añadida de la presencia en verano de
millones de turistas y quien destacó que
entre el año pasado y este se invertirán 8
millones de euros en infraestructuras del
Instituto Armado en el
archipiélago.
Además de Socías y
Mesquida, participaron en la toma de
posesión del nuevo jefe de la Guardia Civil
el presidente del Parlament balear, Pere
Rotger; la alcaldesa de Palma, Catalina
Cirer, y el jefe de la zona militar balear,
José Emilio Roldán.
El director
general de la Policía y de la Guardia
Civil, Joan Mesquida, destacó en el acto el
incremento de personal, nuevas
infraestructuras y mayores salarios.
Recordó que el presupuesto del Instituto
Armado para este año supera en un 15% el de
2006, que a su vez se había incrementado en
un 10%.
En los últimos dos años se
han convocado 8.000 plazas para nuevos
guardias y este año se ofrecerán 5.500.