PALMA.- La construcción del gasoducto
que unirá Baleares con el sistema de
distribución de gas natural de la
Península, cuya puesta en marcha estaba
prevista para el 1 de julio de 2009,
sufrirá un nuevo retraso por la intención
del Ministerio de Medio Ambiente de pedir a
Enagas información complementaria para
elaborar la declaración de impacto
ambiental, que actualmente bloquea el
inicio de las obras.
En una respuesta
parlamentaria, el Gobierno aseguró al Grupo
Parlamentario Popular que no es posible
concretar una fecha para la emisión del
citado informe ambiental, ya que dependerá
del tiempo que tarde Enagas en entregar la
documentación requerida y de los problemas
que el Ministerio detecte en el
proyecto.
Otra de las cuestiones que,
según las explicaciones del Ejecutivo
central, motivarán una demora en el inicio
de las obras es el hecho de que la
actuación contemple tres tramos
diferenciados (gasoducto Montesa-Denia,
estación de compresión de Denia y gasoducto
Denia-Ibiza-Playa de San Juan de Dios en
Mallorca), ya que ello implica la
existencia de tres expedientes de
información pública
independientes.
Según indicó el
Gobierno, la tramitación por separado de
los tres expedientes supone el estudio de
«un gran volumen de información». En la
actualidad, el Ministerio está elaborando
la solicitud de más información que
remitirá a Enagas. «Una vez aclaradas esas
cuestiones, se formulará la declaración de
impacto ambiental, donde se incluirán los
condicionamientos ambientales que se
estimen necesarios», aclaró.
El
pasado 7 de febrero, el presidente de
Enagas, Antonio Llardén, afirmó, con motivo
de una reunión con el president Jaume
Matas, que el gasoducto entraría en
funcionamiento en julio de 2009. Aseguró
que las últimas conversaciones con el
Ministerio de Medio Ambiente permitían
augurar que la declaración de impacto
ambiental estaría lista durante este mes de
marzo. Sin embargo, Llardén no mencionó en
aquel momento el posible retraso de la
declaración por la solicitud del Ministerio
de más información sobre el
proyecto.
Las previsiones de Llardén
apuntaban que, una vez obtenida la
autorización administrativa de la Comisión
Nacional de la Energía -previsiblemente en
junio-, Enagas podrá iniciar los trabajos
en julio de este año para terminarlos a
principios de 2009 y realizar antes de ese
verano las pruebas de carga y presión del
gas en los 268 kilómetros de
tubo.
Según este calendario, las
obras en superficie no empezarían hasta
este otoño con el fin de evitar molestias
en las zonas turísticas de Denia, Ibiza y
Mallorca. Una vez acometida esta fase, en
otoño de 2008 daría comienzo la operación
de lanzamiento del tubo al fondo marino.