J. R. R.
PALMA.- No sólo los
aviones volaban ayer en el espacio aéreo de
Son Sant Joan. Poco antes de la media
mañana el fuerte vendaval que desde hace
casi varios días agita las Islas como una
coctelera, hacía saltar parte de la
techumbre del módulo del aeropuerto desde
el que se procede al embarque de los
pasajeros de los vuelos
interislas.
La dirección del
aeropuerto de Palma ordenaba ayer sobre las
11.00 horas el desalojo del módulo B,
dedicado principalmente a vuelos
interinsulares, dado que poco antes el
fuerte viento del norte que azota Mallorca
había levantado algunas de las planchas del
techo del edificio.
Este suceso,
aunque no supuso que se produjeran
desgracias personales ni más daños
materiales que los derivados de la propia
avería, hizo que la dirección del
Aeropuerto de Son Sant Joan tomara la
decisión de activar el plan de emergencias,
uno de cuyos elementos fundamentales fue,
en este caso, el cierre y acordonamiento de
la zona.
Un portavoz del ente público
Aeropuertos Nacionales (Aena) explicó a la
agencia Efe que cuando se decidió el
cierre estaban esperando en ese módulo para
embarcar los pasajeros de dos vuelos
interislas, que fueron trasladados a otra
terminal, desde la que pudieron embarcar y
que posteriormente realizaron su viaje sin
mayores incidentes.
Al parecer, el
fuerte viento solamente ha afectado a las
estructuras de la techumbre comprometidas,
sin llegar a dificultar las operaciones
aéreas hasta el punto de obligar a
suspenderla o a retrasarlas
significativamente.
Además de
clausurar el edificio, la dirección del
Aeropuerto de Son Sant Joan acordonó su
entorno para evitar que las planchas de la
cubierta, algunas de las cuales salieron
despedidas, pudieran ocasionar daños
personales.
Asimismo, los
responsables del aeropuerto palmesano
trabajaban sobre las 14.00 horas en
intentar fijar los elementos de la
cubierta. Las mismas fuentes indicaron que,
a pesar de esta incidencia, las operaciones
se realizan con normalidad y no se han
producido demoras
significativas.
Fuentes
aeroportuarias han informado que el viento
ha logrado levantar unos 100 metros
cuadrados de la parte exterior de la
cubierta de ese módulo. Sin embargo, la
parte interior del techo no se ha llegado a
ver afectada, produciéndose sólo el
levantamiento de tres metros de
canalón.
Las acciones paliativas han
consistido en reforzar la sujeción de la
cubierta interior para impedir que se
levante quedando de ese modo controlada la
situación. Los viajeros de los vuelos
interinsulares embarcarán provisionalmente
desde otros puntos de la terminal. La
operatividad de Son Sant Joan no se ha
visto afectada.