«Hice las obras sin permiso, pero
como tantas otras», se excusa el padre de
Francisco Femenías en declaraciones a este
diario. Si bien admite que fue sancionado
por el Ayuntamiento de Andratx por edificar
en ANEI (Área Natural de Especial Interés),
asegura que no tiene «nada que ver» con la
Operación Voramar. Porque insiste en
que finalmente ha conseguido legalizar su
chalé de 217 metros cuadrados ubicado en la
finca protegida de Sa Rota Fonda.
«Lo que no entiendo es que me
den los permisos y que luego me digan que
la casa es ilegal», razona aludiendo al
reciente informe del fiscal Anticorrupción
de las Islas.
«Tengo licencia
para hacer un piso más pero le dije a mi
señora que no me gustaba», prosigue. «Yo
soy un payés cabezón y dije que en una
finca en el campo hacer una casa con dos
pisos es una becerrada», añade abundando en
que a pesar de haber construido en un ANEI
ha decidido preservar el medio ambiente.
Eso a pesar de que el
Ayuntamiento de Andratx le autorizó a
aumentar todavía más la edificabilidad de
su casa. «Tengo el permiso y he pagado
-las tasas- dos años porque
mi señora se empeñó», subraya Femenías
padre. «Yo me negué a hacer el segundo piso
porque no me gusta y no lo hará nadie.
Cuando yo me muera, ya veremos».