GISELA
REVELLES
EIVISSA.- Acaba de
ser designado por el PP, una vez más,
candidato de esta formación a la
Presidencia del Consell Insular de Eivissa,
cargo que ocupa desde el verano de 2003. Y
afronta la carrera electoral con la
tranquilidad que da el saber que llega a la
campaña con todo lo prometido hace cuatro
años ejecutado. Pere Palau (Sant Miquel,
1946) bien puede vanagloriarse de la
gestión que, casi todos, le reconocen como
una de sus más importantes
virtudes.
PREGUNTA.- A nadie
le ha extrañado que vuelva usted a repetir
como candidato del PP a la Presidencia del
Consell. ¿Se ha marcado algún plazo máximo
de permanencia en la política
activa?
RESPUESTA.- Creo que a
nadie le ha extrañado porque, bajo mi punto
de vista y modestia aparte, se ha hecho una
labor buena y el partido suele premiar a
las personas que trabajan bien. ¿Si me he
fijado un plazo máximo? Bueno, el
compromiso que adquirimos es para cuatro
años y yo no tengo la idea de perdurar en
política. No sería nada extraño que la
próxima fuera la última legislatura que me
dedicara a la política. Yo he pasado casi
por todas las situaciones: concejal,
teniente de alcalde, miembro de la Mesa del
Parlament, vicepresidente y presidente del
Consell, he estado en la oposición... Yo
espero, eso sí, seguir cuatro años
más.
P.- Le ha faltado sólo
ser conseller del Govern.
R.-
[Risas] Mallorca, para vivir allí, me queda
muy lejos.
P.- De ganar las
próximas elecciones, será el primer
presidente del Consell Insular sólo de
Eivissa.
R.- Sí, es verdad. Es
algo que me llena de satisfacción. Sé que
sería el último presidente del Consell
Insular de Eivissa y Formentera y me
gustaría ser el primero del de Eivissa. De
cualquier manera, yo entiendo que se ha
hecho justicia con Formentera.
P.- ¿Cómo se notará en
Eivissa esta división en dos del actual
Consell?
R.- No cambiará
sustancialmente lo que es la labor del
Gobierno. Pero es verdad que, al tener que
atender sólo una isla, podremos tener más
dedicación a ella. Yo quiero recordar que
en estos últimos cuatro años se ha hecho
una gran labor en Formentera, gracias sobre
todo al conseller y vicepresidente del
Consell, Josep Mayans. Aunque también es
cierto que casi todo el equipo de Gobierno
ha estado viajando constantemente a
Formentera. Incluso hemos puesto en marcha
una sede del Consell Insular
allí.
P.- Eso es algo que
parece que ha existido de siempre cuando en
realidad no ha sido así.
R.-
Es cierto. Mire, la gente se olvida
rápido de lo que se ha hecho bien. Parecerá
que las residencias han estado ahí siempre,
que en turismo no ha habido nunca crisis o
que la sede del Consell en Formentera lleva
ahí toda la vida.
P.- Muchos
hablaron sobre el reconocimiento de la
mayoría de edad de Formentera, que debía
ser realmente la cuarta pared, que tenía
que ser tratada como la niña bonita de
Baleares... pero ha sido el PP el que ha
convertido eso en realidad, a través de la
reforma del Estatuto de Autonomía, dotando
a la isla de un consell propio. Pero,
¿realmente necesita Formentera esta
institución?
R.- Yo me
atrevería a decir que Formentera estaba muy
bien tratada sin tenerlo. Pero también
entiendo que los ciudadanos de Formentera
tengan el anhelo y la voluntad de tener su
propio órgano de autogobierno. Están
suficientemente capacitados para decidir su
propia institución. Lo que ha hecho el PP
ha sido pagar esta deuda, hacer todo lo
posible para que los ciudadanos de
Formentera tengan aquello que quieren y
merecen. Muchos hablaron durante años de lo
que defendían a Formentera. Pero, hasta el
último momento de la reforma del Estatuto,
hubo muchas dudas sobre el Consell de
Formentera por parte de esos mismos
partidos políticos.
P.- ¿Se
interpretó en clave electoral?
R.-
Sinceramente, yo pensé que esta
cuestión podía llegar a paralizar la
reforma estatutaria. Pero Jaume Matas jugó
muy fuerte porque, aunque existía la
voluntad del diálogo y el pacto en el
proceso de reforma, para el PP había un
punto irrenunciable, que era precisamente
el Consell de Formentera. Y creo que, de no
haber tenido esta actitud, hoy no
estaríamos donde estamos.
P.-
Quizás la mejor prueba haya sido la de
no variar el número de diputados en el
Parlament. Ese cambio en los números era lo
que más temía el PSOE.
R.- Hay
que tener muy claro que el PP de Eivissa ha
hecho, con esta cesión, un gran sacrificio.
Pero, sólo de momento. En un futuro se
puede hablar de reivindicaciones que,
además, serían justas. No es justo que el
distrito electoral de Eivissa tenga menos
diputados autonómicos que el de Menorca
[con la reforma del Estatuto, Eivissa
elegirá a 12 diputados al Parlament,
mientras que Menorca escogerá 13]. Nosotros
no queríamos ser un estorbo para la reforma
y por eso renunciamos a esta modificación.
Pero habrá tiempo. Y yo espero que en el
futuro pueda haber un consenso. Además, el
propio Estatuto contempla que si hay un
acuerdo mayoritario de dos tercios de la
Cámara se puede cambiar la composición de
los distritos. Por otro lado, no descarto
llevar este tema como iniciativa para la
próxima legislatura, si es que tengo la
capacidad de poder gobernar. Y espero que
el PSOE se ponga a nuestro lado para
defender los intereses de
Eivissa.
P.- ¿Cómo se
solucionará la situación en el Consell,
porque con las dos listas, el número de
consellers sí que tendrá que
cambiar?
R.- Habrá 13
consellers, y así lo contempla el propio
Estatuto. Esta fue la solución, la de no
cambiar el número de diputados, a pesar de
que lo pedimos, pero sí se nos permitió
tener 13 consellers porque entendemos que
una institución no puede gobernarse con un
número par. Pero, insisto, yo no renuncio a
que, en un futuro no muy lejano, podamos
solicitar que Eivissa se equipare, en el
número de diputados, a
Menorca.
P.- No deja de ser
una cuestión de justicia.
R.-
Efectivamente, nosotros tenemos más
población que Menorca y por ello deberíamos
tener un diputado más. Pero para esto se
necesitan dos tercios del Parlament y el PP
no llega. Por eso entiendo que el PSOE, que
tiene una representación importante, se
sumará a esta iniciativa.
P.-
Parece que ustedes se están tomando con
cierto relajo la precampaña electoral.
R.- No, no es así. Nosotros
como gobernantes estamos trabajando. Hay
otros que llevan ya con los carteles
electorales en la calle desde hace más de
un mes. Pero nosotros entendemos que la
legislatura dura cuatro años, que los
ciudadanos nos eligieron para gobernar y
que esto es lo que tendremos que hacer
hasta el último momento. Luego,
naturalmente, tendremos que entrar en
campaña. Ahora, lo que no se puede hacer es
dejar de gobernar cuatro meses antes porque
ya estamos obsesionados en ganar unas
elecciones.
P.- Sería peor
utilizar la institución desde la que se
gobierna como plataforma
electoral.
R.- Sí,
efectivamente. Es lo que ocurre en Vila.
Ahí se ha dejado de gobernar, si es que se
ha gobernado alguna vez, y se está
utilizando la institución para hacer
campaña electoral.
P.- También
es cierto que la Izquierda está dando palos
de ciego, a ver si con algún tema le suena
la campana.
R.- Van sin rumbo.
No podemos equivocarnos, lo que antes era
el Pacte es ahora PSOE-Eivissa pel Canvi.
Son las mismas personas, aunque ahora más
radicales. En lugar de tener a Pilar Costa
o a Fani Tur, tienen lo que tienen. Y los
que han entrado las harán buenas, porque
son radicales de verdad. Los
antiautopistas, los que se ponían
delante de las máquinas o nos insultaban y
amenazaban, son los que han copado las
listas. En realidad no saben ni lo que
quieren presentar. El PSOE, que es una
víctima de estos grupos, no tiene ahora
capacidad de sacar un programa serio,
atractivo, realista, realizable y que
solucione los problemas que tiene nuestra
isla. ¡Dios quiera que no volvamos a estar
gobernados por esta gente! Volveríamos a lo
de la anterior legislatura, pero a peor. Ya
hemos visto como el Bloc en Mallorca saca
de nuevo el tema de la ecotasa. Y está
claro que si, al final, gobiernan juntos,
las minorías se impondrán a las mayoría.
Aquí en Eivissa vemos a Joan Boned hablando
de moratorias de puertos deportivos… está
claro que, si gobiernan, volveremos a las
andadas. Y las andadas ya sabemos que no
fueron buenas porque crearon una crisis
turística, paro, inseguridad ciudadana. Y
la gente no quiere volver al pasado, quiere
progreso, trabajo, bienestar, un marco
estable.
P.- Su adversario en
la carrera electoral, Xico Tarrés, es el
protagonista de uno de las mayores
escándalos urbanísticos de los últimos
años, Eivissa Centre.
R.- Yo
recuerdo una frase de Tarrés en la que él,
que antes era un moderado y ahora no, decía
que de Pere Palau ya sabemos lo que podemos
esperar. Yo le replico a la inversa: los
ciudadanos ya saben qué pueden esperar de
él. Tarrés ha gobernado Eivissa ocho años
y, como dice el refrán, por sus obras los
conoceréis. Yo quiero que los ciudadanos,
que son los verdaderos protagonistas, miren
si ha solucionado problemas como la
vivienda o la limpieza. No vale hacer
limpieza por barrios dos meses antes de las
elecciones. Tampoco ha solucionado el tema
de los solares públicos para escuelas. Y no
me vale la excusa de que el PGOU no está
aprobado. A mí me gustaría saber qué ha
solucionado. Pero parece ser que la
política de su gobierno ha sido centrarse
únicamente en la cuestión de Eivissa
Centre, como si fuera la solución a todos
los males.
P.- Pero, ¿saldrá
adelante Eivissa Centre?
R.-
Eivissa Centre, tal y como se ha
demostrado con estudios económicos que ha
hecho la propia UIB, efectivamente, tiene
más bien visos de pelotazo. Se deduce que
hay unos beneficios económicos
importantísimos que se generan a través de
una empresa mixta y que se obtienen a costa
de expropiar, en parte, unas viviendas a
unos señores. Es verdad que la situación de
estas viviendas puede ser mejor o peor pero
lo que les dan no tiene nada que ver con lo
que vale realmente el solar. Ellos quieren
hacer ver que el Consell es el culpable de
que no puedan llevar este proyecto
adelante. Pero nada más lejos de la
realidad. Además, la gente verá que no
tienen nada que ver Eivissa Centre y los
problemas que realmente tiene la ciudad. Lo
que está claro es que, después de ocho años
gobernando, no se puede salir en los dos
últimos meses a decir que van a arreglar el
puerto o que van a construir aparcamientos
en Figueretes o que van a hacer viviendas.
Esto es electoralismo puro y los ciudadanos
saben reconocer muy bien lo que es la labor
de un gobierno. Tarrés dice que espera que
los ciudadanos valoren lo que he hecho y yo
le digo que le doy ventaja, que espero que
los ciudadanos pongan en una balanza lo que
ha hecho él en ocho años y yo en cuatro, y
veremos hacia dónde se inclina la
cosa.
P.- Tarrés dijo a este
periódico que no quiere hablar del tema de
las carreteras en clave electoral porque
eso ya es pasado. Después de todo lo
sucedido, ¿qué le parece su
postura?
R.- Creo que se están
dando cuenta de que metieron la pata con
las carreteras. El PSOE fue el principal
inductor de toda esta movida. Tiraron la
piedra y luego escondieron la mano. El
pacto que han hecho ahora con los
antiautopistas existía desde hace
años. Pero les iba muy bien enviar a su
ejército para invadir los terrenos, ponerse
delante de las máquinas, etcétera. Y lo
hicieron con el fin clarísimo electoral.
Cuando nosotros lo decíamos, ellos
respondían que era un movimiento ciudadano
que no tenía que ver con la política. Pues
ahora hay que ver cuántos se han colocado
en las listas. ¡Todos! Hasta en Figueretes,
la esposa del presidente de la Asociación
de Vecinos montó otra plataforma contra el
puerto deportivo de Es Viver, y ahora va en
la lista del Consell. La realidad es que,
al final, son los mismos. El pacto entre
PSOE y ExC es lo mismo de antes, sumando a
los radicales antiautopistas. La diferencia
es que ahora es un poco más radical. Que no
nos engañen y que no intenten aparentar
otra cosa.
P.- Bueno, ya sabe
que la Izquierda tiene un gran dominio de
la imagen.
R.- Si, es cierto.
Pero ellos se quedan siempre en el
«haremos». Y lo más triste es que los
presupuestos se gastan. Y se gastan en
acciones paralelas que es lo que alimenta
que ellos puedan hacer esta política y no
en lo que realmente quieren los ciudadanos.
Los presupuestos se gastan cada año y,
además, se les van sumando los déficits. Yo
recuerdo ahora aquello que decían los
ciudadanos en 2003: ¿dónde están los 25.000
millones de pesetas? Supongo que en el
Ayuntamiento de Eivissa también se les
debería hacer la misma pregunta. Si han
hecho en ocho años lo que han hecho y las
obras son las que son, ¿dónde está el
dinero? Yo reconozco que ellos son muy
hábiles para vender humo y nosotros, por el
contrario, sabemos trabajar, sabemos
gestionar. Y el ciudadano no es tonto, sabe
lo que hay.
P.- El eje de la
legislatura han sido las infraestructuras
y, sobretodo, las de carácter
sociosanitario. ¿En qué situación nos
encontraremos al finalizar esta etapa, qué
habrá de diferente entre 2003 y
2007?
R.- Cuando yo entré en
el Consell Insular, sólo teníamos una
residencia en Casas Baratas, la gestionada
por Cáritas, y la asistida, en Cas Serres,
que la habíamos construido nosotros. Con el
agravante de que, cuando yo entré, el
Consell ya tenía las competencias en
Bienestar Social y, por lo tanto, el
dinero, pero no había hecho nada. Y eso que
la evolución de la población ha sido muy
grande estos últimos años. La gente cada
vez vive más tiempo y eso acarreaba un
déficit y unas listas de espera enormes. En
estos momentos, tenemos abierta la
residencia de Santa Eulària. En unos dos
meses estarán completamente terminadas las
de Sant Antoni y Sant Jordi. En Formentera,
lamentablemente, no hemos empezado aún
porque el alcalde nos alargó la tramitación
de la licencia lo más que pudo, hasta que
denunciamos la mora y tuvimos que darla
desde el propio Consell.
(Mañana,
segunda parte de la entrevista con Pere
Palau)