MAYTE AMORÓS
PALMA.- El
tirón de Clint Eastwood sigue dando
diferentes perspectivas de las guerras. Sus
dos últimas películas rescatan testimonios
de los soldados, que sirven al director
para contar, a través de un
remitente, los recovecos ocultos por la
propaganda de guerra, y lograr mantener
viva la memoria histórica de una
generación.
Juan José Negreira no es
director, ni trabaja con estrellas del
celuloide pero su interés por la historia
militar contemporánea de Baleares le ha
llevado a destapar y recopilar
numerosos documentos sobre la Guerra Civil,
que ahora ven la luz en sus dos últimos
libros.
Herramienta de
trabajo
Mallorca 1936. La
sublevación militar y el desembarco
militar; y Ordeno y mando. Los
bandos y edictos durante la Guerra Civil en
Baleares son los dos primeros volúmenes
que componen Fuentes Documentales de la
Guerra Civil en Baleares, una colección
editada por Lleonard Muntaner que nace como
una herramienta de trabajo para «difundir
los documentos militares de la Guerra
Civil, tal y como se generaron en su día,
desde la asepsia y el distanciamiento»,
explica Negreira. Lo que permitirá a los
investigadores y al público en general
«acceder fácilmente a unos textos
imprescindibles para adentrarse en el
conocimiento de nuestra historia más
reciente».
Se trata, además, de una
colección «totalmente abierta» a todo aquél
que quiera aportar documentación sobre la
Guerra Civil en las Islas, y que esté
interesado en ser «el autor de alguno de
los volúmenes que continúen engrosando esta
colección».
Asimismo, el primer
volumen, titulado Mallorca 1936. La
sublevación militar y el desembarco
militar, transcribe la memoria del
Desembarco en Mallorca hasta la retirada de
Bayo, redactada por orden del comandante
general de Baleares, Enrique Cánovas
Lacruz. Es una cronología «posiblemente
redactada por Mateo Nebot Antig», que se
compone de más de cuatrocientas páginas
donde interesa la intencionalidad de su
autor, quien en un momento dado anuncia la
victoria de las fuerzas nacionales, lo que
en realidad era una retirada de
Bayo.
«Esto es lo interesante de la
colección, que se puede observar el punto
de vista de quien escribe el documento, sin
interpretaciones de un autor; es una
transcripción pura y dura», insiste
Negreira.
Por su parte, el volumen
número dos, titulado Ordeno y Mando. Los
bandos y edictos durante la Guerra Civil en
Baleares, recopila todos los bandos y
edictos publicados entre 1936 y
1939.
A través de ellos se perfila
una Mallorca «absolutamente militarizada»
bajo las directrices de Franco. La guerra,
la economía del país, y los aspectos moral
y religioso son las bases de estos bandos
tan curiosos como el emitido el 24 de junio
de 1938 en el que se regulaba el baño en
las playas. Casetas diferentes para hombres
y mujeres, bañadores que taparían espalda,
pecho y costados, y el indispensable
albornoz para tomar el sol fueron objeto de
regulación en la Guerra Civil, entre muchos
otros aspectos.
«¡Mallorca nunca fue
roja!», «No importa que el pueblo se
preocupe en pensar, ya pensamos nosotros»,
sentencian estos documentos, que desde la
asepsia acercan a la realidad de una España
en los años 40 y de un bando que acaba de
vencer en la guerra.