PALMA.-La línea de Metro que enlazará el
centro de Palma y el campus universitario
será operativa la primera quincena de abril
y durante los primeros meses será gratuita
para «disculpar» los posibles fallos que
pueda haber en el servicio y captar
usuarios, que se calcula que alcanzarán los
3 millones al año.
Así lo explicó
ayer a los medios de comunicación la
consellera de Obras Públicas, Vivienda y
Transportes, Margalida Cabrer, durante la
presentación de las estaciones y del
recorrido que tendrá el metro, que enlazará
la nueva estación intermodal de Palma y el
campus en 13 minutos a una velocidad media
de 100 kilómetros por hora.
El viaje
desde la estación intermodal hasta el
Polígono de Son Castelló tendrá una
duración de 7 minutos, indicó Cabrer, quien
adelantó que el metro podrá funcionar con
todas las prestaciones previstas en la
segunda quincena de septiembre.
La
Conselleria de Obras Públicas invitó a las
personas que sufrieron expropiaciones para
la construcción del metro, a los
empresarios del Polígono de Son Castelló y
a representantes de la Universidad balear
(UIB) a visitar el trazado de la línea,
cuya electrificación está completada entre
Son Sardina y el campus.
Sin
embargo, explicó que hasta que el metro
pueda ser operativo el próximo mes de abril
deberán terminar la electrificación de la
línea y las pruebas que se efectúan, que
están «en la recta final», destacó la
titular de Obras Públicas.
La
Conselleria no ha cerrado todavía el precio
que aplicará en los viajes de metro, aunque
su titular adelantó que a partir del 15 de
marzo podrán empezar a funcionar las
primeras tarjetas del Consorcio de
Transportes, en las que quedará integrada
toda la red ferroviaria y que en el futuro
combinarán diferentes servicios.
Línea ecológica
Según
Cabrer, la línea de metro será «la más
ecológica» y la «menos contaminante» y abre
«un nuevo futuro» dentro del transporte
público «de calidad» y «moderno». De los 3
millones de usuarios que transportará
anualmente el metro, dos millones
corresponden a la Universidad, lo que
obligará a la Empresa Municipal de
Transportes (EMT) a estudiar algunos
cambios en sus rutas y frecuencias.
Para favorecer la conexión entre la
estación del metro en el campus y las
facultades, la EMT evaluará también la
posibilidad de poner en marcha un servicio
de circunvalación. La alcaldesa de Palma,
Catalina Cirer, recalcó que la apertura del
metro y de la estación intermodal marca «un
antes y un después» en el transporte
ferroviario de Mallorca.