RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.- El
equipo de gobierno de Manacor, a través de
su departamento de Medio Ambiente, ha
llamado la atención por escrito y para que
no sirva de precedente al conseller insular
de Medio Ambiente, Miquel Àngel Borràs,
porque la Oficina de Caza que él dirige
incumplió la ordenanza de Protección de
Espacios, Elementos Vegetales y Mobiliario
Urbano, ya que para publicitar y anunciar
la VII Diada del Cazador (organizada por el
Consell de Mallorca el pasado 25 de
febrero) se graparon carteles en numerosos
árboles de la ciudad de Manacor.
El
servicio de inspección del área de Medio
Ambiente del Ayuntamiento ha mandado una
misiva al departamento del Consell del que
es responsable Borràs asegurándoles que han
detectado la presencia de numerosos
carteles anunciadores de actividades
organizadas por el Consell grapadas en los
troncos de algunos árboles. Según la
denuncia esta práctica es poco respetuosa
con los árboles y está prohibida en la
ordenanza de Manacor publicada en el BOIB
número 5 de 2007 sobre Protección de
Espacios, Elementos Verdes y Mobiliario
Urbano.
Mucho más grave, según los
técnicos locales, si la agresión proviene
del departamento insular de Medio Ambiente
porque colgar propaganda en los árboles
realizando heridas en las corteza porque se
fija el cartel con grapas está prohibido y
no es aconsejable.
El Ayuntamiento de
Manacor pide respeto para futuras campañas
del Consell de Mallorca y pide la
colaboración para retirar todos los
carteles instalados en los árboles, a pesar
de que los servicios municipales ya se han
puesto manos a la obra.
En la
institución insular ha causado sorpresa e
indignación la misiva del Consistorio, pues
la Conselleria insular de Medio Ambiente,
al igual que su Oficina de Caza, nada
sabían de la instalación de estos carteles
anunciadores y mucho menos utilizando
grapas para sujetarlos en los árboles. La
campaña se realizó principalmente en
prensa, radio y televisión. Para los
carteles se utilizaron los espacios que
emplea el Consell y otras administraciones.
Se ordenó instalar en marquesinas y paredes
con carteles oficiales y se ignora quién
grapó en árboles los mencionados folletos,
que también cuentan con el rechazo del
Ejecutivo insular.