El Ayuntamiento de Palma comenzó ayer
las tareas previas al inicio de las obras
de la Fachada Marítima con el arranque de
los trabajos de vallado de la zona del
litoral que comprende desde la Cuesta del
Gas hasta el edificio central de la sede de
Gesa.
Las tareas se desarrollarán a
lo largo de las próximas dos semanas e
incluirán, como primer trabajo a ejecutar,
la prolongaación de la calle Manuel Azaña a
fin de proceder a suprimir el cruce actual
entre la calle Joan Maragall y la autovía
de Levante.
Una vez ejecutado este
desvío el tráfico de entrada y de salida al
Polígono de Levante será canalizado por la
calle Manuel Azaña, vía que permitirá la
conexión con la autopista de Levante. A la
vez que se ejecutan estos trabajos de
trazado viario ya hay empresas que han
comenzado a realizar los trabajos de catas
previos en los solares de su propiedad para
poder ubicar los diferentes servicios que
posiblitarán el posterior desarrollo de las
obras.
2.000 metros de
valla
Unos trabajos cuyo
perímetro será acotado con más de 2.000
metrios de valla que circundará todo el
área afectada por estos trabajos y que
comprende desde la Costa den Gas a los
barrios de Foners, Ses Veles, Polígono de
Levante y La Soledad. La reurbanización y
ordenación de la Fachada Marítima de Palma
fue adjudicada por Cort en enero por 38,8
millones de euros y tendrá para el
Ayuntamiento un coste en materia de
reparcelación de 4,4 millones de euros, de
los que 2,3 los aportará por la
construcción del Palacio de Congresos que
se ubicará próximo al edificio de Gesa. Una
construcción que el plan de obras a
desarrollar prevé en estos momentos
derribar ya que el Consell aún no ha
aprobado la catalogación definitiva de esta
construcción que todo apunta la refrendará
el Pleno del mes de abril.