Ayer por la tarde tuvo lugar en el
Hospital Son Llàtzer una Jornada de
Actualización en Nutrición en la que se
debatieron, entre otros asuntos, la
relación entre la malnutrición y las
complicaciones quirúrgicas.
El
curso ha sido organizado por las Unidades
de Cirugía General, Endocrinología,
Cuidados Intensivos y Farmacia, de Son
Llàtzer, y dirigido a médicos
especialistas, de Atención Primaria,
farmacéuticos y personal de
enfermería.
Según los
participantes en la Jornada, la
malnutrición está estrechamente ligada a
las complicaciones postoperatorias. Una
buena nutrición del paciente antes de ser
sometido a cirugía mayor paliaría
enormemente los efectos de una complicación
de origen técnico después de la
intervención.
Hay que señalar
-dicen los especialistas-que los pacientes
quirúrgicos presentan problemas
nutricionales a causa del ayuno prolongado,
a la pérdida de peso como consecuencia de
la enfermedad y las altas demandas
energéticas debido a lesiones graves en los
casos de politraumatizados y
quemados.
La respuesta
metabólica del cuerpo ante una agresión es
la de asegurar el aporte de nutrientes
esenciales y energía a la zona lesionada y
a los órganos vitales; sin embargo, si la
patología persiste, el hipermetabolismo
puede originar una grave depresión del
sistema inmune que favorece la aparición de
complicaciones infecciosas que pueden
conducir al desarrollo del fracaso
multiorgánico y a la muerte del
paciente.
En opinión de los
expertos, la situación nutricional de los
pacientes debería evaluarse y mejorar, en
caso necesario, en el tiempo preoperatorio.
Se debería utilizar este tiempo de espera
antes de la intervención para corregir o
mejorar carencias nutricionales del
paciente con la administración de
suplementos vitamínicos.