MARIONA CERDÓ
PALMA.- El Consell
de Mallorca reprobó ayer al teniente de
alcalde de Urbanismo del Ayuntamiento de
Palma, Javier Rodrigo de Santos, gracias a
los votos de Unió Mallorquina (UM), partido
con el que el PP mantiene un pacto de
gobernabilidad. El voto de calidad de la
presidenta de la institución, Maria Antònia
Munar, fue crucial para decantar la balanza
hacia el sí, puesto que el resultado
inicial era de empate.
La votación se
produjo a raíz de la presentación de una
moción por parte del grupo socialista. En
ella, el PSOE condenaba unas recientes
declaraciones del teniente de alcalde en
las que calificaba de «corruptos» a todos
los consellers que apoyaron la protección
del edificio de Gesa. Además, la propuesta
socialista también exigía al edil que
rectificara públicamente.
Tal y como
era previsible dados los enfrentamientos
que se han producido últimamente entre este
concejal de Cort y varios miembros de UM,
el partido de Maria Antònia Munar se
posicionó a favor del primer punto de la
moción -el que rechazaba las declaraciones
de Rodrigo de Santos-. Sin embargo, se
abstuvo en el apartado de la propuesta que
exigía una rectificación al teniente de
alcalde. De esta manera, sólo prosperó el
primer punto, mientras que el segundo fue
rechazado con los votos de los
populares.
El PP, partido que
gobierna el Ayuntamiento de Palma y al que
pertenece Rodrigo de Santos, votó en contra
de los dos apartados de la moción, pero al
no disponer de mayoría absoluta en la
institución no pudo impedir que prosperara
el primero de ellos, que salió adelante
gracias a los votos de PSOE, PSM, EU-EV y
UM. El resultado inicial de la votación fue
de empate a 17 votos a causa de la ausencia
de la consellera de EU-EV Margalida
Rosselló. Por ello, fue necesario que Munar
desempatara con su voto de
calidad.
El portavoz adjunto del PP
en el Consell, Carlos Veramendi, calificó
la propuesta del PSOE de «oportunista» y
acusó a los socialistas de presentar la
moción para «intentar crear cizaña y
malestar entre PP y UM». Además, echó en
cara al PSOE que presentara esta propuesta
en una institución donde el principal
interesado no se puede
defender.
Veramendi enmarcó las
declaraciones de Rodrigo de Santos dentro
de la «libertad de debate» y recriminó al
conseller que defendió la moción, Celestí
Alomar, que fuera precisamente él quien
expusiera la propuesta. «Parece mentira que
tenga tan poca memoria», le dijo en
referencia a la tertulia en que Alomar
llamó «macaco» al portavoz del PP en el
Consell, Fernando Rubio.
Por su
parte, el conseller insular de Patrimonio,
Joan Cerdà (UM), defendió «el derecho de
los consellers a tomar decisiones sin
recibir por ello insultos». «Las palabras
de De Santos fueron desafortunadas y
constituyeron una salida de tono, algo que
no es propio de una persona que ostenta una
representación pública»,
puntualizó.
El detalle gracioso de la
jornada lo protagonizó Munar, a quien se le
escapó un taco con el micrófono abierto
justo antes de votar la reprobación a De
Santos, un patinazo que fue grabado
por la cadena Cope. «Falta un turno
de réplica», le dijo un compañero del
partido, a lo que ella respondió: «¡Coño,
que no!». Y poco después preguntó: «¿Y
nosotros qué hacemos?», en referencia a
cuál debía de ser el voto de UM. Una duda
que fue resuelta por la vicepresidenta de
la instiución, Dolça Mulet: «A favor, a
favor», le chivó.