El presunto soborno que dio lugar a
la detención del ex alcalde de Andratx
Eugenio Hidalgo ya desapareció el pasado
mes de diciembre tanto en su auto de
encarcelamiento como del interrogatorio al
que fue sometido por el juez. La gran
operación económica concreta que se le
imputó inicialmente al antiguo primer edil
se esfumó de las resoluciones judiciales
hace ya 3 meses.
Es más, los
guardias civiles que participaron durante
los primeros registros en la búsqueda de
documentos en las oficinas de la empresa
Prollamp de Ponent no sabían que el
supuesto cohecho que estaban buscando
consistía en una compraventa de acciones
materializada ante notario. Varios miembros
del Instituto Armado acudieron la misma
mañana en la que se detuvo a Hidalgo, Jaume
Gibert y Jaume Massot, al bufete de
abogados desde el que se administra ahora
la antigua promotora del ex alcalde
popular de
Andratx.
Después de
identificarse se interesaron única y
exclusivamente por los dos pagos de 369.424
euros recibidos por Hidalgo y la esposa de
Gibert. Acto seguido, el abogado que
gestiona la empresa les facilitó una copia
de las actas notariales que explican el
concepto de la operación. Tras examinar
allí mismo la documentación, la Guardia
Civil confesó su mayúscula
sorpresa.