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  Martes, 6 de marzo de 2007 Actualizado a las 23:36
 

FÚTBOL / Primera División
El descenso amenaza a los dos equipos vascos

LA REAL SOCIEDAD RECIBE EL DOMINGO AL MALLORCA CASI DESHAUCIADA, MIENTRAS EL ATHLETIC DE BILBAO VUELVE A VERLE LAS OREJAS AL LOBO


BILBAO/SAN SEBASTIÁN.-El positivo efecto que supuso para el Athletic Club la llegada de José Manuel Esnal 'Mané' a su banquillo parece haber cedido en las últimas jornadas y después de cuatro derrotas en cinco partidos se encuentra de nuevo en grave peligro de descenso.

De todas esas derrotas, la más dolorosa para el equipo rojiblanco fue, sin duda, la que sufrió ante el Gimnàstic (0-2) en San Mamés. Era ese un encuentro en el que el que esperaba impulsarse en la clasificación y salir de unos puestos de descenso a los que había vuelto a caer un par de meses después tras perder en el Camp Nou.

El choque Mallorca-Levante y las difíciles salidas de Celta, a Mestalla, y Betis, a Riazor, permitían al Athletic encarar la jornada en la que le visitaba el colista y casi desahuciado Nástic con la esperanza no solo de abandonar la zona de descenso sino incluso de ganar tres o cuatro plazas en la tabla.

Nada más lejos de lo que finalmente ocurrió en el histórico campo bilbaíno, a donde el conjunto dirigido por Paco Flores llegó dispuesto a no dejar pasar la última opción que le quedaba de engancharse a una permanencia que tenía a doce puntos.

El once tarraconense se benefició de la impericia local al inicio de cada tiempo para luego sentenciar en acciones de contraataque que cogían desordenado al ansioso conjunto local.

Así, al Athletic se le fue una ocasión de oro para ir abandonando una situación que amenaza con ser ya definitivamente similar a la angustiosa de la temporada pasada.

Fue el curso pasado de tal agonía que más de un jugador rompió en lágrimas cuando vio certificada una permanencia que tuvo en Bilbao el valor de cualquiera de los títulos que adorna el extenso palmarés del singular club con sede en el Palacio de Ibaigane.

Ahora, los de Mané parecen estar destinados a vivir un drama en cada una de las trece jornadas de liga que quedan hasta el final de la temporada. Para el primero de ellos lo tienen asegurado, ya que visitará al rival más cercano y a uno de los dos únicos equipos que tiene a tiro de un partido, el Celta.

Frente al conjunto celeste (26 puntos), que ya ganó en su visita a San Mamés (0-1) en la primera vuelta, el Athletic (25) se juega no solo salir de los puestos de descenso, que solo lograría ganando, sino también no quedar descolgado en ellos ya con el último tercio de la temporada iniciado. Malos tiempos corren por San Mamés.

Y son aún mucho peores en Donosti, aunque la Real Sociedad se resiste a entregar las armas. El centrocampista de la Real Sociedad Mikel Alonso, que el domingo en Zaragoza volvió al once inicial tras unas semanas de ausencia, reconoció este lunes que al mirar la clasificación y ver al equipo colista, se «piensa en el descenso», pero al mismo tiempo se «cree en la salvación». «Cada vez es más duro, pero seguimos en ello. Si ganamos, mantendremos la llama viva. Es normal que el resto del entorno se desanime o dude, pero nosotros creemos en la salvación», afirmó.

Para Mikel Alonso ser 'farolillo rojo' de la clasificación «simbólicamente puede ser más duro» que verse en el puesto que ocupaban el sábado antes de perder en La Romareda, «pero al final la diferencia de puntos es la misma y quedan partidos». «A eso nos vamos a agarrar», apostilló.

A la hora de analizar el 3-2 de ayer en Zaragoza, el centrocampista incidió en que la Real jugó «bien en la primera mitad». «Usamos bien nuestras armas y estuvimos muy cerca del segundo gol», destacó. Si bien reconoció que también hubo «cosas puntuales en contra». «En ocasiones nos abrimos demasiado y que nos precipitamos», admitió. En resumen, el análisis se asemeja al de jornadas anteriores: «Tuvimos ocasiones, pero nosotros no acertamos y ellos sí. No supimos aprovecharnos». Y ese parece ser el 'quid' de la cuestión. «Todas las semanas decimos lo mismo, que con una victoria podríamos ponernos a ocho puntos, y con otra más a cinco y que con eso meteríamos un poco de presión a los de delante. Y eso puede pasar, pero para ello tenemos que ganar nuestros partidos», añadió.

 
   
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