Siempre se suele decir que después de la
tempestad llega la calma. Pues eso es lo
que le ocurre al Real Mallorca esta semana.
Tras la victoria totalmente merecida ante
el Levante, los hombres de Manzano tendrán
días para reflexionar, descansar y
centrarse en lo que tendría que ser la
puntilla de cara a la recta final del
Campeonato. Ya que si se ganase a la Real
Sociedad, la entidad del señor Grande
habría dado un paso muy grande de cara a
consolidarse en la Primera
División.
Hará algunos días decía que
quienes tenían que sacar todo eso hacia
delante tenían que ser los jugadores, y al
final fueron ellos los que con su juego
consiguieron una merecida victoria
demostrando que cuando quieren, pueden
funcionar.
Manzano hoy no es tan
bueno, ni tampoco antes era tan malo. El
mister mallorquinista no ha sido culpable
de que la pelota no entrara. Es más, sus
jugadores han tirado a puerta. Y si no ha
entrado, habrá sido por error de quien
lanzó esos balones. Los tres goles de este
domingo y el juego realizado hacen que
vuelva la crebilidad a los aficionados que
no estaban con su equipo por los errores
cometidos.
Manzano, sigue teniendo
una asignatura pendiente y ésta no es otra
que la de Arango. Nadie discute su valor,
todos confiamos en él, pero se demuestra
día a día y a pesar de marcar ese gran gol,
que no está como hará un año. Arango tiene
que entender que la afición se canse y le
pite, ya que el publico es soberano. Eso
sí, con otros dos goles de esta factura se
callarán las voces.
Como el caso de
Víctor, aunque el mallorquín todavía tiene
que aprender mucho, ser más modesto y
pensar que tiene que dar cada mañana cuando
se levanta gracias a Dios por jugar en
Primera División, porque muchos como él no
llegan ni a Segunda. Y lo digo por el
desprecio que muchos jugadores hacen a los
medios de comunicación y afición. Pero de
esto habrá tiempo para hablar más hacía
adelante. Ahora lo que nos interesa es la
clasificación.
Capitulo aparte se
merece la afición, que volvió a darse cita
en Son Moix. El llamamiento de la prensa
fue total, el publico respondió a esa
llamada, Los mallorquinistas siempre han
estado cuando se les ha necesitado, y han
dado al club más que los futbolistas. La
gente paga por verles, mientras ellos
cobran algunas veces sólo por saltar al
campo, porque lo de jugar al fútbol. Claro
que cada uno en esta vida tiene que saber
qué lugar ocupa. ¿O no? Pues eso. Y ahora,
a ganar en Donosti.