TOMEU MAURA
PALMA.-La jornada del
pasado fin de semana ha sido tan positiva
que por primera vez las matemáticas
acompañan al Real Mallorca. A trece
jornadas para el final del Campeonato, esos
son exactamente los puntos que necesita el
equipo para garantizar la permanencia. Con
trece más llega a 42, cantidad que, salvo
descalabro, parece suficiente. Eso
significa que los de Manzano pueden
permitirse el lujo de ganar uno de cada
tres partidos. Con eso y un empatito
arrancado de cualquier sitio se alcanza el
número mágico de 42.
La inesperada
derrota del Athletic en San Mamés ante el
Nàstic ha aligerado considerablemente el
nivel de exigencia de la tercera plaza de
descenso, porque en todos los pronósticos
se contaba con que sumarían los tres
puntos. Sin embargo se han quedado anclados
en los 25, y les espera un calendario mucho
más exigente que el del Mallorca, porque ya
han jugado con Real Sociedad y Nàstic y en
cambio no lo han hecho con Valencia,
Sevilla, Real Madrid o Zaragoza. Este fin
de semana, además, disputan en Balaídos
ante el Celta un partido a vida o muerte
cuyo resultado, en cualquiera de los casos
beneficiará al Mallorca si es capaz de
ganar en Anoeta a una deshauciada Real
Sociedad.
Ese es, ahora mismo, el
objetivo número uno del vestuario barralet.
Dar el golpe de gracia en San Sebastián se
ha convertido en una meta irrenunciable. No
cabe otro resultado que no sea la victoria,
porque combinada con el marcador de
Balaídos podría permitir al equipo
marcharse del descenso hasta de siete
puntos, en caso de derrota del Athletic
ante el Celta. Y esa ya sería una
diferencia que, con doce jornadas por
delante, debe ser considerada
decisiva.
Al Mallorca le quedan seis
partidos en Palma y siete fuera. Ganando
los cuatro próximos en el ONO Estadi sería
suficiente, y no parece que a priori sean
enemigos imbatibles (Betis, Getafe, Nàstic
y Osasuna). Eso permitiría al equipo
afrontar sin ningún tipo de presión la
recta final del calendario, con las visitas
de Valencia y Sevilla y viajes a San Mamés
y al Santiago Bernabéu. Está claro que la
lógica indica que en esos cuatro últimos
partidos se van a sumar pocos puntos, así
que es necesario ir a por los que hacen
falta ahora, cuando los rivales parecen más
asequibles, y sobre todo aprovechando el
magnífico momento de forma que se ha
exhibido en los últimos encuentros
disputados en el ONO Estadi.
Hoy
disfruta de jornada de descanso la
plantilla mallorquinista, que mañana
volverá al trabajo. El entrenador Gregorio
Manzano aprovechó la ocasión para visitar a
su familia en Valladolid, mientras el resto
de la plantilla se relajó en un magnífico
día de resaca tras la importantísima
victoria ante el Levante que tan positivos
efectos balsámicos ha causado en el
vestuario barralet.
Trejo se
presenta hoy. Tras dos meses entrenando con
la plantilla a la espera de que la FIFA
resolviera su conflicto con Boca Júniors,
Oscar Trejo ya puede ser considerado a
todos los efectos nuevo jugador del Real
Mallorca, y hoy será presentado
oficialmente, a las once y media de la
mañana en el ONO Estadi. El futbolista está
tan sólo a la espera de que AFA remita
definitivamente el tránsfer internacional,
algo que debe hacer esta semana, y a partir
de ahí será Manzano el que decida si entra
o no en la convocatoria. Este cambio de
situación empeora aún más el papel de Diego
Tristán en el vestuario. Todo hace indicar
que el sevillano ya no volverá a vestir la
camiseta mallorquinista.