INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Dos
semanas después de que la escultura Bou
del arquitecto Santiago Calatrava que
se exhibe en la terraza del Museo Es
Baluard tuviera que ser apuntalada ante el
riesgo de su derrumbe, sigue sin haber una
explicación oficial del motivo por el que
uno de los tensores de esta obra se ha
agrietado.
El equipo de ingenieros
del artista valenciano ha culminado el
apuntalamiento de toda la obra y la
dirección del museo presidido ya por el
edil de Cultura del Ayuntamiento de Palma,
Rogelio Araújo, está a la espera de que se
le entregue el informe técnico que explique
lo sucedido. Ayer Araújo en declaraciones a
este diario, corroboró la posibilidad ya
avanzada en fechas pasadas por este
rotativo, en el sentido de que todo apunta
a un posible fallo en la fundición de uno
de los tensores de la obra, que está siendo
analizado en un laboratorio de Zaragoza,
como causa más probable de la grieta
aparecida y que ha obligado a apuntalar la
escultura. «Esta misma semana ya creemos
que podremos dar una explicación detallada
de todo», manifestó el concejal que desde
el primer día manifestó que no iba a ser
fácil conocer pronto las razones de lo
ocurrido. Aunque hasta que no se redacte el
informe técnico no se conocerá el alcance
de lo ocurrido, y si el resto de esta
escultura podría verse afectada, la
dirección de la obra trabaja con la idea de
que el tensor pueda ser reubicado en su
lugar, de ahí que ya se hayan tomado las
medidas oportunas a tal efecto. Unas vigas
de considerable grosor sujetan cada uno de
los cinco cubos de esta escultura de 45
toneladas y 15 metros de altura.